
El sonido rara vez ocupa el centro de la experiencia cinematográfica contemporánea. La imagen suele dominar la conversación alrededor del cine. Sin embargo, SIRĀT construye gran parte de su tensión emocional desde lo auditivo. La más reciente película de Oliver Laxe convierte el sonido en una experiencia física y psicológica.
Ahora, MUBI y sona expanden ese universo con una serie de sesiones de escucha profunda dedicadas al soundtrack original de la película. El evento se realizará el próximo 28 de mayo en sona, el espacio de escucha ubicado en la colonia Condesa de Ciudad de México.
La experiencia incluirá seis sesiones abiertas al público dentro de una sala acústicamente acondicionada con sonido de alta fidelidad. La intención no es reproducir la película de manera convencional. El proyecto busca aislar el universo sonoro de SIRĀT para transformarlo en una experiencia inmersiva de contemplación y percepción expandida.
Disponible en MUBI desde el pasado 15 de mayo, SIRĀT sigue a un padre y su hijo que llegan a un rave perdido en las montañas de Marruecos buscando a Marina, hija y hermana desaparecida meses atrás. A partir de ahí, la película desarrolla una narrativa marcada por la incertidumbre y el trance colectivo.

Gran parte de esa intensidad proviene de su construcción sonora. La música original fue creada por el productor francés Kangding Ray. La banda sonora mezcla techno industrial, sintetizadores y estructuras mecánicas que atraviesan toda la película. El resultado es un paisaje auditivo abstracto y profundamente físico.
El trabajo sonoro de SIRĀT también marcó un momento importante durante la temporada de premios 2026. Amanda Villavieja, Laia Casanovas y Yasmina Praderas obtuvieron una nominación al Oscar en la categoría de Mejor Sonido. Fue la primera vez que un equipo compuesto únicamente por mujeres alcanzó esa distinción. La película además ganó seis premios Goya, incluyendo Mejor Música Original y Mejor Sonido.
La colaboración con sona resulta especialmente coherente dentro de ese contexto. El espacio está inspirado en la tradición japonesa de los jazz kissas y en las prácticas de escucha profunda desarrolladas por Pauline Oliveros. No hay teléfonos, alcohol ni conversaciones dentro de la sala. Todo está diseñado para recuperar la escucha como una práctica activa y consciente.
Además de las sesiones, la experiencia incluirá una selección de tés y aromas inspirados en Marruecos. También habrá una instalación de fotogramas de la película dentro de la galería del espacio.
Con esta colaboración, MUBI y sona proponen una forma distinta de experimentar el cine. La experiencia no parte de la saturación visual. Surge desde la capacidad del sonido para alterar la percepción y construir presencia física.