
La historia de Panerai está ligada a Florencia, pero también al mar. En 2026, ambas dimensiones vuelven a encontrarse con Immersion. La exposición celebra los 100 años de la histórica boutique de la Maison en Piazza San Giovanni. Además, propone una lectura contemporánea de una identidad construida alrededor de la funcionalidad, la resistencia y la exploración.
Immersion estará abierta al público del 11 al 19 de septiembre de 2026 en el Museo Marino Marini de Florencia. Panerai regresa así al espacio donde presentó Dive Into Time en 2016. Una década después, la firma abandona la retrospectiva convencional para convertir su historia en una experiencia física.
El recorrido comienza en Florencia, donde la familia Panerai desarrolló dos negocios paralelos desde 1860. Por un lado estaba la boutique Orologeria Svizzera. Por otro, G. Panerai & Figlio producía instrumentos profesionales para la Marina italiana. Esa relación determinaría buena parte del futuro técnico de la firma.
Las necesidades militares exigían soluciones concretas. Los instrumentos debían ofrecer visibilidad en la oscuridad, resistencia al agua y robustez bajo condiciones extremas. También necesitaban una reserva de marcha prolongada. Estos principios terminaron definiendo el lenguaje funcional de Panerai y continúan presentes en sus relojes actuales.
La exposición transforma esos conceptos en distintos ambientes. Desde Florencia, el visitante entra en la atmósfera de un taller militar secreto. Después, el recorrido desciende simbólicamente hacia las profundidades marinas. Presión, oscuridad y silencio permiten comprender por qué un reloj podía convertirse en una herramienta esencial para sobrevivir.

Posteriormente, Immersion regresa a la superficie para trasladar esos principios al presente. Lagos congelados, paisajes polares, selvas y océanos representan nuevos territorios de exploración. En ellos, el reloj deja de funcionar únicamente como instrumento para medir el tiempo. Se convierte también en una pieza diseñada para acompañar situaciones extremas.
El capítulo final recupera la histórica relación de Panerai con la navegación. Instrumentos náuticos conviven con cronógrafos contemporáneos para conectar dos maneras de enfrentarse al mar. Una está definida por la competición y el rendimiento. La otra encuentra su sentido en la exploración, la memoria y los viajes de larga distancia.
Más que reunir relojes históricos, Immersion busca explicar por qué determinadas soluciones técnicas terminaron convirtiéndose en códigos estéticos. La luminiscencia, la hermeticidad, la robustez y la reserva de marcha nacieron de necesidades reales. Décadas después, siguen construyendo la identidad visual y mecánica de Panerai.
Así, el centenario de la boutique florentina funciona menos como una celebración nostálgica que como una revisión de principios. Immersion demuestra cómo el pasado técnico de Panerai continúa condicionando su presente. También plantea una idea central: en la Maison, el diseño sigue encontrando su razón de ser en la función.