
Watches & Wonders 2025 fue el escenario del debut de una de las piezas más ambiciosas de la relojería contemporánea. Jupiterium, la creación planetaria de Panerai que una la precisión mecánica con los bello de los cosmos. Más que un reloj, es una instalación astronómica que rinde homenaje a Galileo Galilei. Como coprotagonista está la visión de la Maison que no deja de explorar.
Con una estructura de 75 cm de ancho, 86 cm de alto y un peso de 110 kg, el Jupiterium no solo marca el tiempo, pero también las órbitas de Júpiter. Al mismo tiempo, sus cuatro lunas galileanas, el Sol, la Luna y la Tierra, ubicada en el centro de la esfera celeste, tal como Galileo la concebía. La reinterpretación del universo geocéntrico sirve como puente entre el legado y la innovación.
Con el impulso del movimiento de cuerda manual de ocho barriletes con una reserva de marcha de 40 días, el Jupiterium encarna una hazaña mecánica. 32 metros de muelles enrollados que mueven los cuerpos celestes en tiempo real, que incluyen los efectos visuales de la retrogradación de los planetas. La ilusión óptica que produce el movimiento de los planetas desde la perspectiva terrestre, se. Ha conseguido por un mecanismo patentado especialmente para este reloj planetario.

Tecnología milenaria
El calendario perpetuo, que esta vigente hasta el año 9999, ajusta automáticamente los días del mes, años bisiestos y con poca intervención, los cambios de siglo. Todo esto presentado en forma lineal, fiel a lo estético y minimalista de Panerai.
Dentro del corazón del Jupiteirum, Italia esta ahí. Al ver el Jupiterium, se contempla la cuna de la revolución científica que Galileo comenzó en 1610 con el descubrimiento de los satélites de Júpiter. Esto sigue los valores de Panerai, la innovación, la herencia y la visión universal.
La estética es clave dentro del mismo, con base de caoba, números arábigos luminiscentes, agujas con Super-LumiNova, marcadores de día y noche, e un indicador de reserva de marcha que reza con orgullo “40 giorni”.
El Jupiterium pasa de reloj a un objeto de contemplación. No solo es una proeza técnica, sino también una declaración filosófica; invita, además, a mirar al cielo a través de los ojos de Galileo, gracias a un mecanismo de Panerai.