
La chef Adriana Lerma vuelve a poner el nombre de México en alto al alcanzar el puesto 39 en la edición 2025 de The Best Pizza Awards, celebrada en Milán. Con este reconocimiento, Pizza Félix se consolida como una de las mejores pizzerías del mundo. Todo un referente culinario en la Ciudad de México.
El ranking, considerado el más prestigioso dentro del universo pizzero, reúne a cientos de expertos internacionales. Este reconocimiento se hace a través de un riguroso proceso de selección, las propuestas más destacadas por su calidad, técnica y originalidad. Para Lerma, este es un ascenso natural: en 2024 ocupó el lugar 45, y ahora escala seis posiciones más.
Más allá del puesto, la presencia de la chef representa una excepción dentro de la lista: es una de las pocas mujeres reconocidas este año. Al mismo tiempo, es una de las contadas voces latinoamericanas en una industria aún dominada por hombres europeos. Su inclusión celebra su talento individual y abre espacio para nuevas narrativas dentro de la gastronomía nacional y global.




Una fórmula hecha en casa, con sabor a Italia
Con formación en Barcelona y experiencia en cocinas de Roma y Nueva York, Adriana Lerma ha desarrollado una técnica precisa inspirada en la tradición napolitana. Sus masas, sometidas a fermentaciones prolongadas y elaboradas con harinas de fuerza variable, alcanzan una hidratación del 70% y reposan en frío por al menos 48 horas. Todo, bajo un control casi científico de la temperatura.
Ese cuidado es perceptible en cada rebanada. En Pizza Félix el horno cocina mientras cuenta historias: de amistad, de barrio, de familia. Fundado hace más de quince años en la Roma Norte y recientemente expandido a la Condesa, el proyecto ha crecido sin perder su esencia. Hoy, además de pizza, ofrece desayunos, una panadería artesanal y una experiencia comunitaria única.


Una ciudad, una pizza
Originaria de Monterrey, Lerma ha dejado huella en proyectos como Belmondo y Félix Bar. También es valiosa su participación en Rimessa Vinos, una iniciativa que impulsa los vinos naturales en México. Pero es en Pizza Félix donde ha plasmado con mayor claridad su visión: una cocina accesible, técnica, amorosa y profundamente ligada a su entorno.
El reconocimiento en Milán no es un punto de llegada, sino parte de un camino que sigue en construcción. Uno donde cada fermentación, cada mezcla de harina y cada servicio nocturno suman a una historia mayor: la de una chef mexicana que, con su masa madre y su espíritu inquieto, transforma la pizza en una forma de pertenencia.