Pomellato contra la violencia doméstica: Rompiendo el silencio

Pomellato lanza su campaña 2025 contra la violencia doméstica, instando a la acción colectiva. Voces influyentes denuncian la complicidad del silencio y promueven un cambio real con apoyo a las sobrevivientes.

Pomellato
Fotografía cortesía

En el marco del Día Internacional de la Mujer 2025, la icónica Maison de joyería Pomellato refuerza su compromiso con el empoderamiento femenino a través de su iniciativa Pomellato for Women. Con un mensaje contundente, la marca lanza su octava campaña anual de video, un llamado urgente a la acción contra la violencia doméstica. Bajo el lema «Cuando el silencio no es oro», la campaña busca transformar la conciencia en acción y movilizar a la sociedad en su conjunto para enfrentar esta crisis.

Un mensaje de responsabilidad colectiva

Jane Fonda, una de las voces más comprometidas con la iniciativa, insta a reflexionar: «Mira a tu alrededor», mientras que Mariska Hargitay subraya la alarmante estadística: «Una de cada tres mujeres sufre violencia doméstica». A esta declaración se suma la actriz y activista America Ferrera, reiterando la magnitud del problema: «Una de cada tres».

Sabina Belli, CEO de Pomellato y fundadora de la plataforma #PomellatoForWomen, enfatiza: «La violencia doméstica es una herida colectiva que deja cicatrices en toda nuestra sociedad. La transformación comienza cuando todos aceptamos nuestro papel como centinelas sociales. El silencio no es neutralidad, sino complicidad».

Voces poderosas para un cambio necesario

La campaña de 2025 cuenta con un elenco influyente, que incluye a Jane Fonda, America Ferrera, Mariska Hargitay, Laura Harrier, el atleta olímpico Mattia Furlani y el profesor de biología experimental Gianvito Martino. Todos ellos unen sus voces para desafiar la indiferencia y la normalización de la violencia de género.

La violencia doméstica a menudo encierra a sus víctimas en un ciclo de silencio, en el que denunciar supone revivir el trauma y enfrentar el juicio social. «La violencia no es una tradición», declara Furlani, mientras Martino enfatiza: «La violencia doméstica no es un asunto privado». Por su parte, Fonda reafirma que «la responsabilidad no debe ser negociable», y Harrier, Hargitay y Ferrera añaden: «La justicia debe ser clara, visible y aplicarse».

Tres pasos vitales para el cambio

El video de la campaña establece un marco de acción a través de tres pasos esenciales:

– Denunciar la violencia

– Romper el silencio

– Escuchar a los supervivientes

Los participantes enfatizan que el cambio real solo es posible cuando la sociedad asume un rol activo como centinelas sociales, denunciando los abusos, apoyando a las víctimas y promoviendo una cultura de responsabilidad.

Belli reafirma el compromiso de Pomellato con las mujeres afectadas por esta problemática: «No estáis solas».

Un llamado a la esperanza y la solidaridad

La campaña concluye con un mensaje unificado: «Hay esperanza. Hay ayuda». Fonda insta a trabajar por un futuro libre de violencia, mientras que Hargitay cierra con una visión contundente: «Y, un día, cuando miremos atrás, sabremos que este fue el momento en que elegimos reescribir la historia».

Fotografía cortesía

Acciones Concretas para la Transformación

Para erradicar la violencia de género, es esencial:

– Amplificar las voces de las sobrevivientes y garantizar que sean escuchadas sin temor ni prejuicios.

– Desmantelar la cultura del silencio, desafiando normas perjudiciales y asegurando que los agresores enfrenten consecuencias reales.

– Fortalecer protecciones legales en todos los ámbitos de la sociedad.

– Conectar a las víctimas con redes de apoyo, refugios y servicios de asistencia.

Pomellato mantiene su compromiso en la lucha contra la violencia doméstica mediante su apoyo a organizaciones clave como CADMI (Casa di Accoglienza delle Donne Maltrattate) en Milán y FreeFrom, socio de la Fundación Kering en Los Ángeles, que trabaja para garantizar la seguridad financiera de las sobrevivientes.

Con esta iniciativa, Pomellato reafirma que el verdadero cambio no solo se logra con concienciación, sino con acción colectiva y decidida. Porque el silencio no es oro: es hora de romperlo y ser parte de la solución.