Stefano Cortecci: El maestro de gemas detrás de Pomellato

Desde su fundación en Milán, Pomellato destaca por su diseño artesanal, uso innovador de gemas de colores, sostenibilidad y precisión técnica, liderada por el maestro Stefano Cortecci.

Fotografía cortesía

Desde su fundación en Milán en 1967, Pomellato ha destacado como una marca que redefine los límites del diseño de joyería. Con una esencia vibrante y contemporánea, esta casa italiana fusiona tradición y modernidad para crear piezas únicas que cautivan por su elegancia. Inspirada en el espíritu creativo de su ciudad natal, Pomellato celebra la belleza poco convencional con un enfoque innovador en el uso de gemas de colores.

Lo que distingue a esta marca no es solo la estética de sus piezas, sino el meticuloso proceso detrás de su creación. Cada joya es el resultado de un trabajo artesanal donde las piedras preciosas son cuidadosamente seleccionadas, cortadas y pulidas para lograr un diseño exquisito. Al frente de esta misión se encuentra Stefano Cortecci, maestro de gemas y director del Departamento de Compra de Gemas de Pomellato, quien ha dedicado más de 25 años a perfeccionar esta disciplina.

La labor de un maestro de gemas va mucho más allá de la selección de materiales. Para Stefano Cortecci, su rol es un estilo de vida. Pasa gran parte del año viajando a regiones como Sudamérica, África y Asia en busca de piedras preciosas. Su ojo experto es capaz de identificar el potencial de una roca opaca y transformarla en una gema brillante, revelando su verdadera belleza.

Esta búsqueda global implica trabajar con una extensa red de contactos internacionales, lo que le permite descubrir gemas únicas y garantizar un suministro constante para las colecciones de Pomellato. Cortecci no solo se encarga de encontrar piedras, sino que colabora estrechamente con el equipo creativo, desafiándolo a experimentar con nuevos cortes y formas. Este enfoque ha dado lugar a colecciones icónicas como Nudo, que revolucionó el mercado con su diseño minimalista y colorido.

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Una de las grandes habilidades de un maestro de gemas es comprender la estructura cristalina de cada piedra. Por ejemplo, materiales como la tanzanita muestran colores diferentes según el ángulo en que se corten. Este nivel de precisión y conocimiento técnico asegura que cada piedra maximice su belleza natural.

Pomellato no solo prioriza la estética, sino también la sostenibilidad. Bajo la dirección de Cortecci, la marca ha implementado programas de trazabilidad que garantizan que las gemas y los diamantes utilizados provengan de fuentes responsables. Desde la extracción hasta el pulido final, cada paso refleja un compromiso ético y una profunda conexión con la naturaleza.

El trabajo de un maestro de gemas es un equilibrio entre arte y ciencia. No se trata únicamente de encontrar materiales raros, sino de respetar la esencia de cada piedra y transformarla en algo extraordinario. Cortecci lo resume perfectamente: “Respetamos lo que la naturaleza creó hace millones de años y adaptamos nuestra visión a ello”.

Hoy, Pomellato continúa siendo sinónimo de innovación y calidad. Con una visión clara y un enfoque audaz, la marca logra destacar en un mercado competitivo, celebrando a mujeres fuertes y modernas que encuentran en sus joyas una forma de expresión personal. La combinación de diseño, artesanía y el toque experto de maestros como Stefano Cortecci garantiza que cada pieza sea no solo una joya, sino una obra de arte que trasciende generaciones.