

Llevamos siglos intentando que el labial dure. Y llevamos casi el mismo tiempo aplicándolo mal.
Lo digo sin juzgar, yo fui la primera en saltarme pasos, aplicar directo del labial al labio sin preparación y preguntarme por qué a las dos horas ya no quedaba nada. Hasta que entendí que un buen labial no empieza en el color. Empieza mucho antes.

Primero, preparación — Sublimage L’Extrait Huile Lèvres, disponible en chanel.com
La noche anterior importa más de lo que crees. Yo llevo meses usando el aceite labial de la línea Sublimage de Chanel antes de dormir y la diferencia en textura es real, no marketing, real. Amaneces con los labios suaves, sin cutícula, sin esa pielecita que arruina cualquier acabado. Es el tipo de producto que no ves hasta que un día lo dejas de usar y entonces sí notas todo lo que estaba haciendo.

El lápiz que cambia todo — Le Crayon Lèvres, disponible en chanel.com
Sé que el lápiz contorno suena a truco de los noventa, pero el Le Crayon Lèvres de Chanel no es ese lápiz. En su versión transparente es prácticamente invisible, solo una barrera que le dice al color hasta dónde puede llegar. Mi técnica favorita, que aprendí de una maquilladora que no entiende de errores: rellena el labio completo con el lápiz antes de poner el color. El pigmento se aferra diferente, dura diferente.

El color del momento — Rouge Allure Velvet Edición Limitada, disponible en chanel.com y El Palacio de Hierro
Cuando vi el estuche doble de la nueva edición limitada del Rouge Allure Velvet lo puse en mi carrito sin pensarlo dos veces y no me arrepiento. Dos barras aterciopeladas con esa pigmentación luminosa que solo Chanel logra sin que se sienta pesado. La clave para que dure todo el día es aplicar en capas finas, secar entre cada una. Parece más trabajo pero son literalmente treinta segundos extra que hacen que el color te acompañe hasta la cena.

El paso final que nadie menciona
Un toque de polvo translúcido entre capas sella todo. El resultado no se ve maquillado, se ve como tus labios, pero mejor. Que es exactamente lo que buscamos, ¿no?