
Inspirada en la intensidad cromática y en la dualidad estética, la colección utiliza piedras seleccionadas por su valor visual dentro del universo Prada. Aguamarinas, amatistas, citrinos madeira, morganitas rosas y peridotos oro-verde conviven en un diálogo de contrastes. Así, cada joya refleja la búsqueda incesante de la firma por un lujo radical y contemporáneo.
Las imágenes de campaña refuerzan esta ideología del color y el contraste. Protagonizadas por Maya Hawke, Kim Tae-riy la poeta y activista Amanda Gorman, muestran retratos monocromáticos que enmarcan las piezas. El fondo abstracto aporta una sensación de hiperrealidad, mientras que las joyas, en sus tonos reales, parecen liberarse del tiempo.



Los diseños exploran un lenguaje formal claro: aretes colgantes, anillos solitarios, pulseras lineales y collares rivière. Sin embargo, el color transforma profundamente su significado. A través de la asimetría, la fragmentación de gemas y contrastes intencionales, Prada redefine la percepción de la joyería contemporánea.
Cada pieza, elaborada con minuciosidad, parece flotar en los retratos. De esta manera, libera su esencia junto con su luz. Así, Couleur Vivante cuestiona lo clásico y revela un lujo dinámico que se mueve entre lo artístico y lo experimental.
Además, la colección subraya el compromiso de Prada con la transparencia. Cada joya de Prada Fine Jewelry Couleur Vivante ha sido registrada en la blockchain del Aura Consortium, lo que permite a los clientes verificar su autenticidad.