
La hotelería de República Dominicana recibe un importante reconocimiento internacional con su incorporación a la primera selección de las Llaves Michelin para Centroamérica y el Caribe, una distinción que premia a los hoteles capaces de ofrecer experiencias memorables más allá del lujo o las instalaciones.
Este reconocimiento confirma la evolución de la oferta hotelera del país, que reúne hoteles boutique, propiedades históricas y resorts de talla internacional. Las Llaves Michelin distinguen la identidad, el servicio y el carácter que hacen única cada estancia.


República Dominicana destaca en la primera selección regional
La clasificación contempla tres categorías: una Llave Michelin reconoce hoteles con una estancia sobresaliente; dos Llaves distinguen experiencias excepcionales; y tres Llaves representan el máximo reconocimiento para propiedades consideradas destinos por sí mismas. En esta primera edición, República Dominicana figura con hoteles galardonados con una y dos Llaves Michelin.
Entre los reconocidos con una Llave Michelin se encuentra Casas del XVI, en la Ciudad Colonial de Santo Domingo. El hotel boutique transforma antiguas residencias del siglo XVI en espacios que combinan arquitectura colonial, diseño contemporáneo y un servicio altamente personalizado.
También con una Llave Michelin destaca Tortuga Bay Punta Cana, diseñado por Oscar de la Renta. Sus villas frente al mar, el servicio VIP y su enfoque en la privacidad lo mantienen entre los resorts más exclusivos del Caribe.
En la categoría de dos Llaves Michelin sobresale Amanera, ubicado sobre los acantilados de Playa Grande. El resort ofrece casitas privadas, vistas al Atlántico y acceso a uno de los campos de golf más reconocidos de la región.
La lista también incluye a Eden Roc Cap Cana, miembro de Relais & Châteaux, reconocido por sus villas privadas, su propuesta gastronómica, experiencias de bienestar y un servicio personalizado.
Con esta selección, República Dominicana fortalece su posición como uno de los grandes destinos de hospitalidad del Caribe. Desde hoteles con valor histórico hasta resorts de ultra lujo, el país demuestra que la excelencia en el servicio es uno de sus principales atractivos turísticos.