
Hay símbolos que permanecen porque pueden volver a imaginarse una y otra vez. La mariposa ocupa ese lugar dentro de la historia de Roger Vivier. Más que un motivo decorativo, representa una idea de transformación que ha acompañado a la maison durante décadas. En L’Atelier des Papillons, Gherardo Felloni recupera ese legado para construir una nueva colección Pièce Unique donde cada creación existe como una pieza irrepetible.
Presentada durante la Semana de la Alta Costura de París, la colección marca un nuevo capítulo para Pièce Unique. Hasta ahora, esta línea reunía bolsos y chalecos bordados concebidos como objetos de colección. Sin embargo, la propuesta incorpora por primera vez el calzado y devuelve esa disciplina al centro de la identidad histórica de Roger Vivier, considerado uno de los grandes zapateros del siglo XX.
Cada pieza nace como una creación individual. Ningún diseño se reproduce. Cada bolso, chaleco o par de zapatos desarrolla una identidad propia mediante un diálogo constante entre creatividad y artesanía. Así, la colección se acerca más al lenguaje de una obra de arte que al de un accesorio concebido para una temporada.
La mariposa funciona como el hilo conductor de esa narrativa. Roger Vivier recurrió a este motivo desde los años cincuenta mediante bordados, adornos y tacones escultóricos. Con el paso del tiempo, el símbolo apareció en diseños creados para Christian Dior, Rayne y Rébé, antes de regresar en los célebres zapatos Papillon de 1987. Desde entonces, la mariposa representa una constante dentro del imaginario de la maison y una metáfora de feminidad, movimiento y transformación.
En lugar de reproducir aquellas piezas históricas, Gherardo Felloni propone una nueva interpretación del motivo. Las mariposas surgen mediante bordados de abalorios, plumas pintadas a mano, organza, macramé, cristal y metal esculpido. Cada técnica aporta una lectura distinta del mismo símbolo. Además, ninguna composición se repite. Como ocurre en la naturaleza, cada mariposa desarrolla una identidad propia.

La colección también amplía el lenguaje artesanal de la maison hacia nuevas categorías. El bolso Efflorescence Jewel y los chalecos bordados continúan explorando el virtuosismo decorativo de Roger Vivier. Al mismo tiempo, los salones Choc se convierten en la base de la primera colección de calzado Pièce Unique. Su característico tacón curvo, diseñado originalmente por Monsieur Roger Vivier en 1959 y reinterpretado por Felloni, establece un puente entre el archivo y la creación contemporánea.
Por primera vez, Pièce Unique también incorpora una zapatilla deportiva. La silueta, creada originalmente por Gherardo Felloni en 2018, recibe un tratamiento propio de la Alta Costura sin perder su carácter contemporáneo. La propuesta demuestra que el trabajo artesanal puede expandirse hacia categorías tradicionalmente alejadas del universo couture.
La presentación de L’Atelier des Papillons prolonga esa misma conversación. Los salones de la maison reúnen moodboards, fotografías de archivo, documentos históricos, bordados y zapatos originales para revelar el proceso creativo detrás de cada pieza. Más que ilustrar el pasado, el recorrido muestra cómo el archivo continúa funcionando como una fuente activa de investigación.
Con L’Atelier des Papillons, Roger Vivier confirma que la permanencia de un símbolo depende de su capacidad para transformarse. La mariposa permanece intacta como idea. Sin embargo, cada nueva interpretación demuestra que el verdadero legado de la maison no reside en repetir una forma conocida, sino en mantener viva la imaginación que la hizo posible.