
Cada año, la industria cinematográfica se reúne en una misma noche para reconocer las obras que han definido el imaginario del cine contemporáneo. En 2026, la 98 edición de los Oscars se celebrará el 15 de marzo en el Dolby Theatre de Ovation Hollywood, reuniendo a cineastas, intérpretes y creadores de todo el mundo.
A lo largo de décadas, Rolex ha mantenido una relación estrecha con el universo cinematográfico. Sus relojes han acompañado a personajes memorables en la pantalla y, al mismo tiempo, la marca ha cultivado vínculos con instituciones clave del cine internacional.
Este compromiso se articula hoy a través de la Perpetual Arts Initiative, un programa que apoya la excelencia en distintas disciplinas artísticas. Dentro de este marco, Rolex respalda a instituciones culturales y promueve la transmisión de conocimiento entre generaciones de creadores.
Desde 2017, la marca colabora con la Academy of Motion Picture Arts and Sciences como Proud Sponsor de los Oscars. Esta alianza refuerza una historia compartida con el cine que se extiende durante décadas.
La ceremonia de los Oscars continúa siendo uno de los acontecimientos culturales con mayor alcance global. La gala se retransmite en más de 200 países y territorios, convirtiéndose en un punto de encuentro para la industria cinematográfica internacional.

Más allá de las estrellas que pisan la alfombra roja, los premios también reconocen el trabajo de directores, guionistas, técnicos y artesanos que hacen posible cada película. Cada edición celebra no solo el talento visible en pantalla, sino también el complejo proceso creativo que da forma al cine.
En este escenario, Rolex rinde homenaje a cineastas visionarios, intérpretes y a todos los profesionales que contribuyen a la evolución técnica y artística del medio. La marca comparte con el cine una misma búsqueda de precisión, excelencia y permanencia en el tiempo.
Como patrocinador de la 98 edición de los Oscars, Rolex se suma a la Academia para celebrar los logros más sobresalientes del año en la industria cinematográfica. Así, la ceremonia continúa siendo un recordatorio de que el cine, como toda gran obra, nace de la conjunción entre imaginación, técnica y tiempo.