ROSALÍA encuentra su propio lenguaje en el New Balance 204L

Como Embajadora Global de New Balance, ROSALÍA continúa desarrollando su relación con el 204L. La nueva interpretación combina referencias de los años setenta y dos mil con gamuza, malla, tonos Sea Salt y Linen y detalles que suavizan el carácter deportivo de la silueta.

Rosalía New balance 204L

El archivo deportivo lleva varias temporadas ocupando un lugar privilegiado fuera de las canchas. Sin embargo, las siluetas que mejor han sobrevivido a ese desplazamiento suelen evitar una referencia demasiado literal al pasado. El New Balance 204L trabaja precisamente sobre esa mezcla temporal y encuentra ahora una nueva interpretación junto a ROSALÍA, Embajadora Global de la firma desde 2025. 

La relación entre la artista y el modelo comenzó cuando ROSALÍA presentó el 204L al anunciar su incorporación a New Balance. Desde entonces, el tenis ha ocupado un lugar central dentro de la colaboración. Esta nueva versión profundiza esa conexión mediante cambios que modifican su apariencia sin perder la construcción que caracteriza al modelo. 

Parte del atractivo del 204L está en la dificultad para asignarlo a una sola década. Su suela incorpora una trayectoria de pisada inspirada en los años dos mil. Al mismo tiempo, el patrón de tracción recupera referencias de los setenta. Esa superposición produce una silueta familiar, aunque resulta difícil identificarla con un único momento del archivo deportivo. 

El perfil bajo contribuye a esa sensación. Frente a los volúmenes más robustos que han dominado el mercado de sneakers, el 204L se mantiene cerca del pie. Además, la capellada combina múltiples paneles y sobrecapas en relieve. Los gráficos serigrafiados recorren los laterales y aportan profundidad sin aumentar considerablemente el volumen. 

En esta versión, ROSALÍA introduce una sensibilidad más delicada. Los tonos Sea Salt y Linen mantienen una paleta contenida, mientras los detalles ondulados alteran las líneas del modelo. Las agujetas tipo listón terminan de desplazarlo hacia un registro más suave y femenino. 

Los materiales refuerzan el contraste. La capellada utiliza malla mesh, gamuza y piel, una combinación habitual dentro del vocabulario técnico de New Balance. Sin embargo, la elección cromática y las proporciones permiten que esos componentes adquieran una lectura menos estrictamente deportiva. 

Para ROSALÍA, el interés del modelo reside precisamente en ese cruce. La artista describe el 204L a partir de su equilibrio entre legado y evolución, dos conceptos que también explican buena parte de su propia relación con la cultura visual. Su trabajo suele tomar códigos reconocibles para alterar posteriormente la manera en que se presentan y combinan. 

Esa afinidad ayuda a entender por qué la colaboración funciona con cierta naturalidad. El 204L posee suficientes referencias al pasado para resultar reconocible, aunque evita convertirse en una reproducción nostálgica. ROSALÍA aporta pequeños gestos que cambian su actitud, desde unas agujetas inesperadas hasta una paleta mucho más ligera.

La nueva interpretación del New Balance 204L estará disponible en México a partir del 6 de abril. Con ella, la colaboración continúa construyéndose alrededor de una idea sencilla: utilizar el archivo como material para producir algo que pertenezca al presente.