
La luz que aparece tras la noche, el instante previo a que París despierte, articula la colección Saint Laurent Otoño/Invierno 2026 Menswear de Anthony Vaccarello. No se trata de una fantasía escénica, sino de una experiencia cotidiana. Ese momento liminal, silencioso y profundamente personal, donde el deseo reciente convive con la promesa del día, sostiene toda la narrativa.
Vaccarello parte de Giovanni’s Room, la novela de James Baldwin publicada en 1956. Un texto clave por su aproximación directa al deseo masculino y por cuestionar la masculinidad burguesa de la posguerra. El diseñador se concentra en la carga emocional del amanecer, cuando David abandona el cuarto de Giovanni por última vez. Es un instante marcado por la pérdida, la decisión y la transformación. Esa tensión psicológica se traduce aquí en vestimenta.
La colección retoma uno de los gestos históricos de la Maison: el “morning after the night before”. El tránsito de lo desnudo a lo vestido. De lo abierto a lo cerrado. Vestirse funciona como ritual. Una operación íntima para recomponer la identidad antes de volver al mundo. Desde ahí, Vaccarello construye una silueta alargada y sinuosa, frágil y firme al mismo tiempo.





Las texturas suaves y arrugadas registran el paso del tiempo y del cuerpo. Hablan de lo vivido y de lo deseado. Los hombros definidos actúan como protección sin negar la vulnerabilidad. La ropa revela y oculta a la vez. La carga erótica está presente, pero nunca se vuelve explícita.
El smoking de Saint Laurent adquiere una cualidad casi armadura. Afirma la figura y enfrenta la incertidumbre. Las botas altas anclan el cuerpo al suelo. Todo se articula en negro, el color más emblemático de la firma francesa. Clásico e iconoclasta a la vez.





Presentada en un espacio cargado de memoria e intimidad, la colección reafirma la exploración de Vaccarello sobre la masculinidad en Saint Laurent. Una masculinidad compleja, emocional y profundamente humana.