
Para Elsa Schiaparelli, la moda nunca existió como una disciplina aislada. Su trabajo surgió del intercambio constante con artistas, fotógrafos y diseñadores. Esa visión sirve como punto de partida para Schiaparelli Anglomaniac, un nuevo libro que examina la relación de la Maison con la creatividad británica.
Editado por Thierry-Maxime Loriot y publicado por SKIRA, el volumen surge tras la exposición Schiaparelli: Fashion Becomes Art. La muestra abrió el pasado 28 de marzo en el Victoria and Albert Museum de Londres. Ahora, el libro prolonga esa investigación mediante imágenes, entrevistas y nuevas obras.
La publicación reúne a más de 50 colaboradores de distintas generaciones. Fotografía, diseño de moda y creación de imagen funcionan como territorios para analizar la influencia de Schiaparelli. En conjunto, las contribuciones revelan cómo sus códigos continúan transformándose casi un siglo después de la fundación de la casa.
El diálogo comienza con figuras históricas como Cecil Beaton y Norman Parkinson. A ellos se suman creadores como Nick Knight, Stephen Jones, Tim Walker y Pat McGrath. Asimismo, aparecen voces contemporáneas como Nadine Ijewere, Campbell Addy, Nadia Lee Cohen, Jack Davison y Harley Weir. La amplitud generacional permite observar la evolución del ecosistema creativo alrededor de Schiaparelli.
Esta relación entre disciplinas forma parte del ADN de la Maison. Desde la década de 1920, Elsa Schiaparelli convirtió la colaboración artística en un método de creación. Sus intercambios con Salvador Dalí, Jean Cocteau, Man Ray y Alberto Giacometti desdibujaron las fronteras entre moda y arte. También establecieron una manera radicalmente distinta de entender el diseño.

Bajo la dirección creativa de Daniel Roseberry, ese principio continúa evolucionando. Su trabajo recupera los códigos históricos de Schiaparelli sin tratarlos como piezas inmóviles de archivo. En cambio, los utiliza como herramientas para construir nuevas imágenes y colaboraciones. Así, pasado y presente permanecen en conversación constante.
Schiaparelli Anglomaniac plantea entonces una lectura del legado alejada de la nostalgia. Las imágenes inéditas y las nuevas contribuciones muestran una casa cuya historia sigue funcionando como materia creativa. El libro también revela hasta qué punto la influencia de Schiaparelli ha trascendido la ropa para instalarse en la cultura visual contemporánea.
Más que documentar una relación histórica con Reino Unido, el volumen estudia cómo una idea puede sobrevivir mediante su transformación. Casi un siglo después, la provocación intelectual de Elsa Schiaparelli permanece vigente. Su legado continúa encontrando nuevas formas entre la moda, la fotografía y el arte.