
El futbol en la cancha es un espectáculo, en estas historias se convierte en un mundo de pasión y el pretexto perfecto para contar el lado humano del deporte. En ellas, el marcador no importa, el resultado tampoco. No hay goleadores, ni estrellas; están más bien los hinchas, los que se llevan el partido y sus emociones al mundo ajeno al faro de luz.
Estas seis películas se alejan del relato deportivo convencional. Algunas son documentales, otras dramas o comedias melancólicas, pero todas encuentran en el futbol un motor tan importante como guiar una vida.
Rudo y Cursi – Carlos Cuarón, 2008
Detrás del humor, Carlos Cuarón construye una tragedia donde el éxito, omnipotente, destruye la relación que hay entre dos hermanos. El fútbol aparece como un boleto de salida para la verdadera trama. Como mito griego se debate entre la ambición, el dinero y la distancia que comienza a crecer entre quienes antes compartían el mismo sueño. Profundamente mexicana, divertida, ruidosa y, al mismo tiempo, inesperadamente triste.

Zidane: A 21st Century Portrait – Douglas Gordon y Phillippe Parreno, 2006
Casi como una antítesis del documental, el filme de Douglas Gordon y Phillippe Parreno no explica a Zinedine Zidane, más bien lo convierte en un misterio. Durante noventa minutos, más de una decena de cámaras siguen exclusivamente al francés en un solo partido del Real Madrid. El resultado no es sobre futbol, sino sobre la espera, la concentración y la soledad de quien parece habitar otra realidad cuando entra al campo. La profunda observación de un genio en su respectiva profesión.

Looking for Eric – Ken Loach, 2009
Ken Loach, de fama socialista dentro del cine inglés, utiliza la figura de Éric Cantona como un improbable salvavidas emocional. En medio de una crisis personal, un cartero comienza a conversar con la aparición del exfutbolista, encontrando en esas charlas la fuerza para reconstruir su vida. Es una historia cálida que recuerda la importancia del ídolo como figura a seguir, reales o imaginarios, pueden ayudarnos a creer nuevamente en nosotros mismos y en quienes nos rodean.

The Damned United – Tom Hooper, 2009
Lejos de glorificar al entrenador exitoso, esta película observa el costo de una ambición desmedida. Michael Sheen interpreta a Brian Clough durante sus caóticos 44 días al frente del Leeds United, un episodio tan breve como decisivo para entender su carácter. Lo que emerge es el retrato de un hombre brillante incapaz de escapar de su propio orgullo. Más que una película deportiva, es un estudio sobre el ego, la obsesión y la necesidad de reconocimiento.

Offside – Jafar Panahi, 2006
El reciente ganador de la Palma de Oro en Cannes, Jafar Panahi también encuentra en el futbol una especie de refugio. A su estilo y a como nos tiene acostumbrados el director iraní, demuestra que el deporte y la política son dos bocados de la misma galleta. Mientras Irán disputa un encuentro decisivo para clasificar al Mundial, un grupo de mujeres intenta entrar al estadio desafiando la prohibición que les impide asistir a los partidos masculinos. Con humor, humanidad y una enorme sensibilidad, la película convierte las gradas en un espacio donde se enfrentan las reglas, el deseo de libertad y la absurda lógica de la discriminación.

What Do We See When We Look at the Sky? – Alexandre Koberidze, 2021
A primera vista parece la película menos futbolera de la lista, pero el fútbol atraviesa cada rincón de la ciudad georgiana donde transcurre la historia. Mientras dos jóvenes enamorados intentan reencontrarse tras un extraño hechizo, la comunidad vive la emoción de la Copa del Mundo como una esperanza colectiva. Alexandre Koberidze filma el deporte como una celebración cotidiana e inseparable ya del mundo actual. Niños jugando en las calles, vecinos reunidos frente a una pantalla y una ciudad que sonríe a esa comunión. Aquí el fútbol simplemente recuerda a todos que siempre existe algo capaz de crear unión y desparpajo.
