Si tienes piel latina, esto es lo que nadie te explica del protector solar

Entrevistamos a Claudia Sandoval, CEO de Seasons México, sobre protección solar en piel latina: manchas, UV alto en México y reaplicación.

En México, hablar de protección solar suele activarse cuando aparecen las vacaciones o cuando el sol se siente más “directo”. Pero la piel no funciona por temporadas. Acumula, recuerda, responde. En esa distancia entre lo que sabemos y lo que hacemos se mueve Seasons México, una marca que ha insistido en volver la fotoprotección un hábito cotidiano. Su apuesta es práctica: fórmulas pensadas para usarse todos los días, con texturas ligeras y formatos que resuelven el problema real, la constancia, desde la vida diaria y no desde la fantasía de una rutina perfecta.

Para hablar de ese cambio cultural, conversamos con Claudia Sandoval, CEO de Seasons México. Claudia describe un consumidor que está haciendo mejores preguntas y un país donde la radiación UV se mantiene alta gran parte del año, mientras el uso diario de protector sigue siendo bajo. También pone sobre la mesa lo que suele pasarse por alto en pieles latinas: la tendencia a hiperpigmentación y a manchas que se quedan. Su punto no es dramático. Es claro: la protección solar ya no es un extra. Es el nuevo estándar.

¿Por qué es importante iniciar la primavera con una conversación sobre fotoprotección diaria y no solo “cuidado de temporada”?

La protección solar ha dejado de ser una conversación estacional para convertirse en un hábito de 365 días al año. Si bien durante la primavera y el verano el tema cobra mayor visibilidad, hoy entendemos que el cuidado de las pieles latinas es una necesidad constante, especialmente ante el incremento sostenido de afecciones cutáneas y daños relacionados con la exposición solar acumulativa.

Más que una tendencia, estamos frente a un cambio de mentalidad: pasar de ver el protector solar como un producto de temporada a integrarlo como un paso esencial y cotidiano en la rutina de cuidado de la piel. La prevención ya no es opcional, es parte de un estilo de vida consciente y responsable.

En México, ¿qué hábitos tenemos de uso de protector solar fuera del contexto vacacional?

En México, la fotoprotección todavía suele asociarse a momentos específicos de alta exposición solar, como actividades deportivas, vacaciones o eventos al aire libre. Sin embargo, el uso diario sigue siendo bajo. De acuerdo con datos de la Fundación Mexicana de Dermatología, únicamente 1 de cada 10 personas utiliza protector solar de manera regular, una cifra significativamente menor en comparación con países como Corea o Australia, donde más del 50% de la población lo integra de forma consistente en su rutina diaria.

La buena noticia es que esta mentalidad está evolucionando. Cada vez más consumidores comprenden que la protección solar no es un paso opcional ni estacional, sino una pieza clave del skincare preventivo, al mismo nivel que limpiar, tratar o hidratar la piel. Este cambio refleja una mayor conciencia sobre salud cutánea, envejecimiento prematuro y prevención a largo plazo.

¿Qué tan alto es el problema de “daño acumulativo” en un país con radiación UV alta gran parte del año?

En países como México, donde los niveles de radiación ultravioleta son elevados durante gran parte del año, el daño solar acumulativo se convierte en un factor determinante para la salud de la piel, especialmente en ciudades como Guadalajara, Ciudad de México y Monterrey.

La piel tiene memoria: pequeñas exposiciones diarias, incluso aquellas que no provocan una quemadura visible, se acumulan con el tiempo. Este proceso está directamente relacionado con la aparición de manchas, pérdida de luminosidad, textura irregular y signos de envejecimiento prematuro. En casos más avanzados, puede contribuir al desarrollo de afecciones como melasma, queratosis actínica e incluso cáncer de piel.

Por ello, la fotoprotección preventiva debe asumirse como un hábito cotidiano y no negociable, integrado de forma constante en la rutina diaria de cuidado, más allá de la temporada o la intensidad aparente del sol.

Mucha gente piensa que la melanina “protege suficiente”. ¿Cómo lo explican sin caer en alarmismo?

La melanina sí ofrece cierta protección natural frente a la radiación UV; sin embargo, no es suficiente para bloquear completamente el daño solar. Por eso es importante entender primero nuestro tipo de piel y los alcances reales de esa protección biológica.

Las pieles más oscuras, que contienen mayor cantidad de melanina, pueden alcanzar un equivalente aproximado a un FPS 13 de protección natural. Esto significa que la melanina actúa como un “filtro biológico” inherente. No obstante, si lo comparamos con un protector solar de FPS 30 o superior, queda claro que esta barrera natural es limitada frente a la exposición diaria acumulativa.

Más que generar alarma, el mensaje es claro y sencillo: todas las pieles necesitan protección solar, independientemente de su tono. La diferencia radica en que cada tipo de piel puede requerir formulaciones específicas en textura, acabado o nivel de hidratación, pero la necesidad de protegerse es universal.

¿Cuál es el error número uno que comete la gente cuando “sí usa” protector solar?

Existen dos errores comunes en el uso de protector solar. El primero es asumir que la cantidad aplicada es suficiente. Para el rostro, por ejemplo, se recomienda utilizar aproximadamente dos líneas completas de producto sobre los dedos índice y medio, lo que permite crear una barrera uniforme y efectiva.

El segundo error es pensar que una sola aplicación por la mañana garantiza protección durante todo el día. La fotoprotección no es estática; factores como el sudor, la fricción, la exposición solar directa o incluso la luz visible pueden disminuir su eficacia con el paso de las horas.

La recomendación general es reaplicar cada 2 a 3 horas en caso de exposición directa al sol, y cada 3 a 4 horas en interiores, especialmente si existe exposición a ventanas o pantallas. Entendemos que la reaplicación puede ser un desafío en la rutina diaria; por ello, en Seasons Love Your Skin hemos desarrollado formatos prácticos que facilitan este hábito, como protectores solares en stick FPS 50, protectores solares en polvo FPS 30 y otras presentaciones diseñadas para acompañar un estilo de vida dinámico sin comprometer la protección.

¿Qué mitos sobre protector solar toca desmentir más seguido?

Entre los mitos más comunes sobre la protección solar destacan varios que siguen influyendo en los hábitos de consumo.

El primero es creer que el protector solar solo debe utilizarse en la playa o durante momentos de alta exposición al sol. Otro error frecuente es pensar que únicamente las pieles claras necesitan fotoprotección, cuando en realidad todos los tonos de piel están expuestos al daño acumulativo por radiación UV.

También existe la idea de que elegir un FPS más alto significa que el producto durará más tiempo en la piel, cuando en realidad la duración depende de la reaplicación adecuada. Y, por supuesto, el clásico: si el día está nublado, no es necesario aplicar protector solar. Sin embargo, los rayos UV atraviesan las nubes y continúan impactando la piel incluso cuando no hay sol visible.

En todos estos casos, la premisa es la misma: la protección solar no es opcional ni circunstancial. La piel necesita una barrera diaria y constante que la acompañe en cada momento del día, independientemente del clima, el tono de piel o la actividad que se realice.

¿Cómo diseñaron las fórmulas para que se integren a una rutina diaria sin sensación pesada? 

Uno de los principales objetivos de Seasons Love Your Skin es desarrollar fórmulas multifuncionales, donde la protección solar no sea el único beneficio, sino que cada producto aporte un valor adicional a la piel. Es decir, más allá de proteger contra los rayos UV, nuestros protectores incorporan activos que ayudan a tratar necesidades específicas como control de grasa, hidratación, efecto antioxidante o mejora en la textura.

Además, priorizamos texturas ligeras y sensorialmente agradables que se integren de forma natural en la rutina diaria. Buscamos bases ultraligeras, aromas sutiles y funcionalidades adaptadas a cada tipo de piel, entendiendo que la experiencia de uso es clave para fomentar la constancia.

La innovación, para nosotros, no solo está en la formulación, sino en facilitar que la protección solar se convierta en un hábito práctico, cómodo y sostenible en el día a día.

¿Cómo orientarían a alguien a elegir protector según su tipo de piel?

La primera recomendación es conocer tu tipo de piel y, a partir de ello, elegir un producto que realmente se adapte a sus necesidades y a tu estilo de vida. La protección solar no es un enfoque único para todos; debe personalizarse para asegurar constancia y efectividad.

Por ejemplo, si la piel tiende a ser grasa, un bloqueador matificante con niacinamida puede ser la mejor opción, ya que ayuda a controlar el brillo y equilibrar la producción de sebo mientras protege del sol. En cambio, para pieles maduras o personas interesadas en el enfoque de well aging, un bloqueador en textura aquagel con activos antiedad, como el alga natural Laminaria digitata, ofrece protección junto con beneficios reafirmantes y antioxidantes.

En Seasons Love Your Skin, desarrollamos soluciones específicas para cada tipo de piel, entendiendo que la clave no solo está en proteger, sino en hacerlo con fórmulas que realmente acompañen las necesidades individuales.

¿Qué recomiendan para quien odia la sensación del protector y por eso lo abandona?

En Seasons Love Your Skin, desarrollamos fórmulas que buscan romper con el esquema tradicional de la fotoprotección. Nuestra prioridad es ofrecer texturas ligeras, cómodas y de rápida absorción, que se integren fácilmente en la rutina diaria sin generar sensación pesada o residuo visible.

Además, hemos diversificado nuestras presentaciones para adaptarnos a distintos estilos de vida y preferencias de uso. Contamos con opciones que protegen frente a rayos UVB, UVA y luz azul, en formatos prácticos como bruma, barra, gel y base en crema, permitiendo que cada persona elija la alternativa que mejor se ajuste a su tipo de piel y dinámica diaria.

¿Por qué incluir formatos como stick y bruma?

Uno de los mayores retos en la fotoprotección no es solo aplicarla por la mañana, sino mantenerla activa a lo largo del día. Hoy las personas tienen rutinas dinámicas —trabajo, traslados, ejercicio y actividades al aire libre— y reaplicar una crema tradicional no siempre resulta práctico, especialmente cuando ya hay maquillaje o se está fuera de casa.

Por ello, formatos como stick y bruma responden a una necesidad concreta del consumidor actual: facilitar una reaplicación rápida, portátil y sin fricción con la rutina diaria. La conveniencia se convierte en un factor clave para fomentar la constancia.

En Seasons Love Your Skin, entendemos que la innovación en fotoprotección no solo radica en la formulación, sino también en el diseño de soluciones que se adapten a la vida real. Porque, al final, la mejor protección solar no es la más sofisticada, sino la que se usa de manera consistente.

¿Qué rol tienen antioxidantes e ingredientes calmantes en la fotoprotección diaria?

En Seasons Love Your Skin no formulamos únicamente pensando en la protección frente a los rayos UV. Nuestro enfoque es más integral: desarrollamos fórmulas que no solo defienden, sino que también ayudan a reparar el daño celular diario, incluso cuando la exposición no es directa.

Sabemos que factores como la radiación ambiental, la luz visible y la contaminación generan estrés oxidativo constante en la piel. Por ello, incorporamos antioxidantes que contribuyen a neutralizar los radicales libres y a minimizar el impacto del daño acumulativo.

Dentro de esta propuesta contamos con una línea formulada con extractos de manzana verde, reconocidos por su capacidad antioxidante y efecto calmante. Este activo no solo ayuda a proteger frente al estrés ambiental, sino que también favorece una piel más equilibrada y confortable.