
Dentro de Watches and Wonders, Piaget deslumbra con el lanzamiento de Sixtie, una colección de relojes que presenta el espíritu revolucionario de finales de los años 60 y lo proyecta al presente con elegancia sin precedentes. Como trapezoide y con silueta audaz, Sixtie es como un homenaje al legado creativo de la Maison, reinterpretando con maestría su legado.
En 1969, Piaget marcó un hito en la historia de la relojería. Durante la Feria de Basilea, rompió la línea entre relojería tradicional y el arte de la joyería. El diseñador, Jean-Claude Gueit, convirtió al reloj en una declaración del estilo, con piezas que desafían la forma clásica y se inclinaban hacia lo inusual como brazaletes, sautoirs, especialmente, la forma trapezoidal revolucionaria.
Se inspiró en el impulso creativo y en símbolos icónicos de la época como el vestido trapezoidal de Yves Saint Laurent. Así, Sixie encarna una nueva manera de portar el tiempo siendo libre, geométrica, sofisticada y femenina.

Los detalles de Sixtie están para cautivar. El brazalete de oro de extrema flexibilidad, compuesto por eslabones trapezoidales entrelazados, se usa con fluidez. La esfera satinada, con índices dorados y números romanos, está enmarcada por gallones finamente cincelados.
“En Piaget, un reloj es, ante todo, una joya”, recordaba Yves Piaget. Sixtie lo demuestra a la perfección, un accesorio discreto que desafía convenciones y redefine el lujo contemporáneo. Diseñado para mujeres que valoran la estética, la historia y la libertad de expresión, Sixtie no solo da la hora, sino que forma al tiempo.
Este ícono, surgido de los Atelieres de l’Extraordinaire, fusiona la herencia de la Maison con la feminidad moderna, resaltando la sensibilidad, el empoderamiento y a la elegancia de quien lo lleva. Sixtie no es parte de las tendencias, sino que las crea. Su esencia fluida y su audacia logran convertirse en un ícono de estilo y libertad, destinado a acompañar a las mujeres que definen la era.