
Ubicado en Roma Norte, Kasina Café es el proyecto de la chef y propietaria Minae Seo. Se ha convertido en una de las propuestas coreanas más cuidadas de Ciudad de México, con una cocina auténtica, contemporánea y precisa, donde los platos están construidos desde la tradición, pero ejecutados con una mirada actual.
Su relevancia también ha sido reconocida bajo el concepto de la iniciativa Concierge Recommendations del Four Seasons Hotel Seoul, una propuesta que proyecta aquellas experiencias gastronómicas que reflejan el mismo nivel de curaduría, autenticidad y sofisticación que caracterizan a las recomendaciones de un concierge de Four Seasons.
En ese sentido, Kasina Café representa exactamente ese espíritu. Si estuviera en Seúl, sería sin duda una recomendación directa del concierge. No por parecerse artificialmente a una idea exportada de Corea, sino porque transmite una cocina coreana honesta, bien ejecutada y con identidad propia desde Ciudad de México. La propuesta de Minae Seo trata la cocina coreana como un lenguaje lleno de matices: fermentos, texturas, equilibrio, picor, acidez, temperatura y memoria familiar.
Los imperdibles


Entre sus imperdibles está la ensalada de chicoria, un plato fresco, amargo en la medida justa y profundamente elegante. Funciona como una entrada que despierta el paladar sin saturarlo. El pollo frito estilo coreano es otro de los platos esenciales. Ligeramente spicy, crujiente por fuera y jugoso por dentro, tiene la combinación que vuelve adictiva a la cocina coreana: dulzor, picante, textura y profundidad. También destaca el bibim bab, uno de los platos más representativos de la cocina coreana y, en Kasina Café, uno de los más balanceados. La mezcla de arroz, vegetales, proteína y salsa logra una armonía difícil entre lo reconfortante y lo ligero. Es un plato completo, colorido y ordenado.


Los postres merecen la misma atención. El cheesecake es imperdible: cremoso, preciso y con dulzura contenida. El helado de matcha, por su parte, ofrece un cierre más vegetal y sofisticado, con ese amargor sutil que limpia el paladar y evita cualquier exceso. En ambos casos, Kasina Café demuestra que su propuesta no termina en los platos fuertes; también entiende el postre como parte central de la experiencia.
Además, la cocina de Kasina Café trasciende las fronteras del restaurante. Su propuesta forma parte del menú de Aeroméxico, llevando la esencia de Corea a una audiencia internacional exigente y confirmando la capacidad de Minae Seo para traducir su cocina a distintos contextos sin perder identidad. En esta ciudad donde las aperturas gastronómicas aparecen a gran velocidad, Kasina Café destaca por su consistencia, sensibilidad y una cocina que no necesita exagerar para quedarse en la memoria.