Barcelona Pool House en clave solar y hedonista

Entre frescos restaurados, vitrales centenarios y una piscina flanqueada por camastros, Barcelona Pool House ofrece una versión íntima, solar y completamente hedonista del universo Soho House.

Soho Pool House Barcelona

Ubicada en una mansión clásica catalana sobre la Avenida Tibidabo, frente a las colinas que marcan el límite norte de Barcelona, Barcelona Pool House es la tercera Casa de Soho House en la ciudad y, quizá, la más contenida en su manera de ejercer el placer. Construida en 1906 y restaurada con respeto quirúrgico por su diseño original, la propiedad evita la tentación del gesto espectacular para concentrarse en algo más difícil: sostener una idea de bienestar, ocio y cultura que se viva sin énfasis.

La Casa se despliega en cuatro niveles y suma 2,043 m² de interiores y 836 m² de jardines. La arquitectura conserva el espíritu del Modernisme catalán con influencias europeas, desde el Art Nouveau hasta detalles georgianos originales traídos de Mánchester y complementados con piezas de Alemania y París. Frescos, vitrales, pisos históricos y vistas abiertas sobre la ciudad conviven sin convertirse en decorado. Aquí, la historia no se exhibe: se usa.

El acceso al club se da a través de una escalera principal de mármol que conduce a la recepción, donde un escritorio de ónix rojo dialoga con paneles originales de vitral y una lámpara de Murano diseñada a medida. Desde este punto se abre el corazón social de la Casa: seis salones y dos bares que respetan la función original de cada espacio. El Living Room, antiguo salón de juegos, conserva su parquet y alberga el Martini Bar, con bancas de piel y vista directa a la alberca. Otros salones evocan los viajes europeos de la familia original, como The Salon, de inspiración parisina, con muros recubiertos en seda, molduras preservadas y ventanales que se abren tanto al jardín como al Monte Tibidabo.

Soho Pool House Barcelona

La oferta gastronómica acompaña ese ritmo doméstico. En planta baja, el menú mediterráneo del club propone clásicos bien ejecutados: anchoas del Cantábrico, boquerones, embutidos ibéricos y un raw bar que incluye ostras con trucha arcoíris de los Pirineos, apio y lima, además de pluma ibérica flambeada. Todo se sirve sin prisa, pensado para compartirse entre salones, terrazas y barras.

En el primer piso se encuentra el restaurante, con un diseño de planta abierta que combina paneles de madera oscura, cortinas azul claro y pisos originales de azulejo georgiano. Aquí opera Pen Yen, el concepto japonés de Soho House, con platos como hamachi con truffle yuzu, beef tataki, chicken karaage y el ya clásico miso black cod. El bar, revestido en piel, extiende esa lógica con cocteles a base de sake. El espacio se prolonga hacia una terraza perimetral con vistas al jardín y la alberca.

El bienestar ocupa un lugar central. En el cuarto piso, el Soho Health Club, el segundo de la ciudad, está diseñado con un enfoque en regeneración y rendimiento. Cuenta con cuartos de tratamiento con vistas al Tibidabo y servicios de SkinCeuticals, Cowshed y Omorovicza, además de experiencias exclusivas como el Water Massage sobre cama HydraTherm y el HydraFacial Body Treatment. Se suman terapias avanzadas como LED, tapetes PEMF e infusiones IV. En el nivel inferior, el gimnasio combina azulejos hechos a medida, pisos de terracota y equipamiento completo, además de un estudio que se abre al patio para clases de pilates, yoga, strength y Precision Sculpt. Junto a los vestidores, sauna y vapor completan el circuito, mientras que el Health Club Café, el primero completamente vegetariano y vegano de Soho House, ofrece opciones pensadas para después del entrenamiento.

Soho Pool House Barcelona

En planta baja, el Club Garden articula la vida exterior. Un espacio para comer al aire libre con pisos de terracota y piedra caliza, rodeado de vegetación que asegura privacidad. El mobiliario mezcla piezas vintage con diseños a medida, telas personalizadas de Pierre Frey y una fuente antigua que marca el ritmo del lugar. El menú, de corte mediterráneo, se apoya en el horno de leña con platos como rib eye con hueso, lenguado mediterráneo y canelones de rabo de toro. A pocos pasos, la alberca exterior de 14 metros, rodeada de camastros y cabanas a rayas, concentra la energía solar de la Casa, con servicio continuo de comida y bebidas.

Soho Pool House Barcelona

La colección de arte termina de fijar el tono. Más de 80 obras de 30 artistas vinculados a Barcelona conviven con los murales históricos y las decoraciones originales del edificio. Nombres de peso museístico como Antoni Tàpies, Eva Fàbregas y Regina Giménez dialogan con voces emergentes como Bea Bonafini, Ana Monsó, Josep Maynou y Cristina Stolhe. Varias piezas fueron comisionadas para contrastar con frescos y techos conservados, como la serie Polifilia de Eva Fàbregas en el Salón o las pinturas sobre textiles domésticos de Ivan Forcadell en el Fresco Bar. El arte no se presenta como colección ni como discurso, sino como parte estable del espacio. Está ahí, como la arquitectura, como la luz, como la vida que pasa por la casa sin pedir permiso.