Darío Escobar: retazos de un mundo en implosión

El mundo de Darío Escobar se construye a partir de equilibrios improbables: una cotidianeidad interrumpida, una abstracción corroída por el absurdo industrial. En la práctica, su obra es una soldadura de metales, madera, latón y plata. En la teoría, una fricción constante entre escultura e intervención del objeto de consumo. Es el escombro inservible del desgaste: lo ausentado por el consumo, lo que queda de aquello sin vida útil desde su creación.