Thai Fest: sabor a Tailandia, corazón de México

Banyan Group celebra la séptima edición de Thai Fest en México, una experiencia sensorial que rinde homenaje a la gastronomía y cultura tailandesa. Cinco propiedades del grupo —de la Riviera Maya al Valle de Guadalupe— presentan menús especiales, estaciones en vivo y colaboraciones con chefs tailandeses.

Fotografía Catia Muñoz

Por un momento, el aire cambia. Se siente espeso, cálido, impregnado de cardamomo, lemongrass y leche de coco. No estás en Bangkok ni en Chiang Mai, pero casi. Estás en un rincón de la Riviera Maya disfrazado de Tailandia. En el Valle de Guadalupe, en Acapulco, Puebla o Mérida, donde la gastronomía de este país se celebra.

Así se vivió Thai Fest, el festival más íntimo y ambicioso de Banyan Group, que este 2025 celebró su séptima edición en México. Del 7 al 21 de junio, cinco propiedades del grupo abrieron sus cocinas —y sus sentidos— a un diálogo profundo con Tailandia. Dejando a un lado el turismo que romantiza al país como postal exótica, el festival funge como una forma de habitar el mundo a través de sus sabores.

Cada destino —Banyan Tree Mayakoba, Banyan Tree Veya Valle de Guadalupe, Banyan Tree Cabo Marqués, Banyan Tree Puebla y Hacienda Xcanatun Angsana Heritage Collection— ofrece un viaje diferente, como si cada uno interpretara una partitura distinta de una misma sinfonía. El común denominador: el rigor de las técnicas, la autenticidad de los ingredientes y una convicción silenciosa de que la cocina tailandesa tiene aún mucho que contar.

Tailandia
Fotografía Catia Muñoz

En Mayakoba, el Lily Pond se transforma en una mini Bangkok: más de 15 estaciones gastronómicas emergen entre linternas flotantes y aromas que te persiguen. Al centro de la escena, la chef Tipaporn Phianthong, invitada estelar del festival y figura de culto en Asia, oficia como maestra de ceremonias. 

Mientras tanto, en Valle de Guadalupe, los campos de vid prestan su silencio al pop-up del restaurante Saffron, donde el chef Daniel Peña y la chef Mai cocinan un menú que viaja del mar a la tierra, del dulzor del Massaman Nua a la acidez precisa del Yum Pla.

En Cabo Marqués, “Noche en Bangkok” rinde homenaje a la comida callejera con un guiño contemporáneo. Papaya verde, lychee, curry y cocteles del icónico Vértigo Bar de Kuala Lumpur cruzan el Pacífico para instalarse, por una noche, en un acantilado que mira al océano.

Puebla, con su carga histórica, se presta para la alquimia; tacos con alma tailandesa, curris con corazón mexicano. Una mezcla que no busca fusión gratuita, sino conexión cultural. Y en Xcanatun, Mérida, la celebración se vuelve ritual: cinco estaciones al aire libre, un brunch dominical de cocina de fuego y un show de fuego que ilumina el cielo como en los festivales de Chiang Mai.

Thai Fest no tiene pretensión de “show”. Es, más bien, un puente: entre cocinas, entre chefs, entre memorias. La chef Tipa, que ha cocinado en el W Maldives y fue finalista en Top Chef Tailandia 2023, lo entiende como un regreso a casa, aunque esa casa esté a más de 15 mil kilómetros. Su cocina es poética, pero precisa.

Aquí, el lujo no es la exclusividad, sino la profundidad: del caldo, del diálogo, del compromiso con lo auténtico. En tiempos donde la cultura se exporta como un souvenir, Thai Fest recuerda que la comida es también una forma de habitar el mundo. Porque detrás de cada curry hay siglos de historia. Que una hoja de plátano puede ser tan simbólica como una bandera. Que un sorbo de té helado, servido a la sombra de un árbol mexicano, puede transportar más que cualquier vuelo. Si algo tienen en común Tailandia y México, es que en ambos lugares la cocina no se explica. Se siente.