
Una chamarra diseñada para enfrentarse al clima cambia de significado cuando llega a Nueva York. Sigue protegiendo del viento y la lluvia, pero comienza a responder también al ritmo de una ciudad. The North Face y Aimé Leon Dore trabajan precisamente sobre ese desplazamiento. Su segunda colección parte de la montaña y termina preguntándose qué significa vestirse para explorar cuando el paisaje cotidiano es urbano.
La colaboración reúne dos historias construidas en geografías distintas. The North Face encuentra su origen en el outdoory Aimé Leon Dore observa el vestir desde Nueva York. Para Otoño/Invierno 2026, ambas perspectivas convergen en 30 piezas que combinan referencias alpinas con detalles nostálgicos. La función permanece como punto de partida, aunque el contexto modifica su lectura.
Esa relación entre utilidad y ciudad se vuelve evidente en las piezas más reconocibles. Regresan la Nuptse, Mountain Jacket y Denali, tres diseños históricos de The North Face. La Pertex Nuptse incorpora capucha, construcción Cloud Down y un diseño reversible. Por su parte, la Mountain Jacket 2000 utiliza GORE-TEX® de tres capas y costuras selladas. La tecnología mantiene su propósito incluso cuando la montaña deja de ser el único destino posible.
cEl regreso de GORE-TEX resulta especialmente significativo. Es la primera vez desde 2019 que el material aparece en una colaboración de The North Face. Su presencia introduce impermeabilidad y durabilidad dentro de una colección donde el desempeño técnico convive con la sensibilidad de Teddy Santis. Así, las prendas pueden responder tanto al clima como a la manera en que se construye un guardarropa contemporáneo.
El archivo también aparece mediante referencias menos evidentes. Ambas firmas desarrollaron una nueva Fleece Rugbyy un Ballistic Tech Vest inspirado en prendas utilitarias de The North Face de los años noventa. El calzado incluye Base Camp Mule y Verto Alpine GORE-TEX® Hiking Shoes. Además, aparecen la Base Camp Duffel, gorras, bufandas y guantes. El pasado funciona aquí como material para construir nuevas piezas, en lugar de convertirse en una reproducción exacta.


La campaña hace visible el encuentro entre esas dos geografías. La película comienza entre la quietud y la escala de los Andes. Después, el paisaje cede ante la densidad de Nueva York. El actor Keith W. Richards y el montañista chileno Cristián García-Huidobro conectan ambos escenarios. El recorrido convierte el cambio de paisaje en parte del argumento de la colaboración.
La elección resulta pertinente porque la exploración nunca ha dependido únicamente de la distancia recorrida. También implica aprender a leer un entorno y responder a sus condiciones. En la montaña pueden ser la altitud, el frío o el viento. En una ciudad aparecen el clima, el movimiento y una sucesión distinta de obstáculos. La ropa técnica encuentra continuidad precisamente en su capacidad para adaptarse.


Otoño/Invierno 2026 profundiza así una relación que comenzó con el respeto compartido por el archivo, la función y el outdoor. Para Teddy Santis, el objetivo consiste en llevar esas bases hacia adelante desde la perspectiva de Aimé Leon Dore. El resultado evita separar completamente desempeño y estilo. Una prenda puede pertenecer a ambos porque su utilidad continúa vigente cuando cambia el paisaje.
La colaboración tendrá además un capítulo nuevo para el mercado mexicano. The North Face x Aimé Leon Dore estará disponible por primera vez en México, con unidades limitadas. La colección completa llegará exclusivamente en línea a partir del 17 de septiembre.
La distancia entre los Andes y Nueva York parece enorme cuando se mide sobre un mapa. Vista desde una prenda, puede reducirse a una misma necesidad de movimiento y adaptación. The North Face x Aimé Leon Dore encuentra en esos dos paisajes una forma distinta de entender el outdoor: menos como un lugar específico y más como una manera de relacionarse con aquello que existe afuera.