La interpretación del ícono: el reloj Bird on a Rock Legacy de Tiffany & Co.

Tiffany & Co. presenta el reloj Bird on a Rock Legacy, una nueva pieza que combina historia, innovación y artesanía.

Fotografía cortesía

Jean Schlumberger es uno de los diseñadores más influyentes en la historia de la joyería. Su estilo, inspirado en la naturaleza y la fantasía, marcó una época. El broche Bird on a Rock, con un pájaro de diamantes posado sobre una gema de color, es una de sus obras más conocidas. Hoy, ese diseño vuelve en forma de reloj. El Bird on a Rock Legacy mantiene todos los detalles del original. Sobre una carátula de nácar blanco grabada, aparece una versión miniatura del ave. La textura de sus garras, el grabado floral y los diamantes engastados realzan cada elemento.

La colección incluye tres versiones. Una con morganita ovalada de 1.45 quilates, otra con tanzanita corte cojín de 2.72 quilates, y una tercera con aguamarina corte esmeralda de 2.1 quilates. Cada gema remite a un capítulo del legado gemológico de Tiffany & Co.

Charles Lewis Tiffany fue pionero en el uso de piedras poco comunes. Más tarde, el gemólogo George Frederick Kunz propuso el nombre “morganita” en honor a J.P. Morgan. En 1968, Tiffany introdujo la tanzanita, encontrada en Tanzania, y la convirtió en un ícono de la alta joyería.

Tres gemas, tres historias

Cada reloj es una obra de arte. El pájaro, hecho a mano en oro de 18 quilates, está engastado con 119 diamantes y un zafiro rosa. La caja de 36 mm está decorada con diamantes mediante la técnica snow-set, que requiere gran precisión. Solo esta parte toma 55 horas de trabajo.

En total, el reloj contiene 587 diamantes. De ellos, 309 están en la caja, 116 en el bisel y la carátula, y 43 en la hebilla en forma de T. El reverso también sorprende: una lupa permite ver la parte trasera de la gema, resaltando su belleza escondida.

El fondo del reloj muestra un grabado en forma de rayo solar, inspirado en otra pieza de Schlumberger. En su centro, un discreto botón permite ajustar la hora. Como todos los relojes de la colección, esta pieza va más allá de la función práctica. Es un objeto de belleza, historia y admiración.

Es más que un reloj: es una obra de arte portátil. Tiffany & Co. nos vuelve a mostrar su maestría en la fusión entre relojería y alta joyería. Un homenaje a uno de sus creadores más visionarios y perpetuando la capacidad de asombro que ha caracterizado a la Casa por generaciones.