
Esta alianza continúa la sinergia entre la Casa neoyorquina y el artista, quienes desde 2021 comparten una visión de innovación, artesanía y transformación creativa. La pieza central es una vasija de bronce producida en el Arsham Studio de Nueva York. Dentro de ella se encuentra una reinterpretación del icónico collar HardWear, elaborado en oro blanco de 18 quilates y engastado con más de 1,000 diamantes (seis quilates en total) y 500 tsavoritas (más de tres quilates). El resultado: una joya escultórica que fusiona historia y vanguardia.
Inspirada en el rediseño que hizo Tiffany en 1885 del Gran Sello de Estados Unidos, y en la obra Study of the Eroded Penny (2013) de Arsham, esta pieza evoca la estética de “reliquia del futuro” característica del artista. La vasija combina bronce con cristales pulidos, haciendo eco del paso del tiempo y de la memoria material.


“La historia es una entidad viva y cambiante. Tiffany & Co. comparte mi respeto por el legado y la artesanía”, señala Arsham. “Esta colaboración lleva mi concepto de reliquias del futuro aún más lejos”.
El collar, contenido dentro de la vasija, representa una reinvención radical del diseño HardWear. La colección, nacida en Nueva York, refleja la energía y la fuerza de la ciudad. Las tsavoritas verdes no solo evocan el color del Arsham Studio, sino también aportan una textura visual que complementa la escultura.
Cada vasija viene acompañada por una caja a medida en el característico Tiffany Blue, con herrajes metálicos. En el interior de la clásica Tiffany Blue Box también se incluye un par de guantes blancos firmados por ambas marcas, diseñados para manipular la pieza con delicadeza.
Esta edición está limitada a 39 esculturas artesanales, lo que la convierte en una colección exclusiva para coleccionistas de arte y alta joyería.