
Tiffany & Co. conmemora 160 años desde la creación de uno de los primeros cronómetros estadounidenses con la reinvención del Tiffany Timer, presentado en una edición limitada de solo 60 piezas. Con este lanzamiento, la Casa reafirma un legado que no se limita a la joyería, sino que se extiende de forma sólida al diseño y a la relojería de alta precisión.
El nuevo Tiffany Timer recupera el espíritu técnico de sus orígenes y lo traduce a un lenguaje contemporáneo. Su caja de platino alberga el movimiento cronógrafo exclusivo El Primero 400, reconocido por su precisión y rendimiento. Además, incorpora el emblemático Bird on a Rock, uno de los símbolos más icónicos de la Casa, integrado como un guiño directo a su maestría en el trabajo con diamantes. Así, el reloj establece un diálogo claro entre exactitud mecánica y lenguaje visual propio de Tiffany.
La presentación oficial tendrá lugar durante la LVMH Watch Week 2026, que se celebrará en Milán del 19 al 22 de enero. Este contexto subraya la relevancia del modelo dentro del panorama contemporáneo de la alta relojería.




Sin embargo, la historia de Tiffany & Co. en este ámbito se remonta a mucho antes. En 1847, Charles Lewis Tiffanyidentificó la creciente demanda de relojes de alta precisión. Como resultado, la Casa comenzó a comercializar piezas suizas de gran calidad. Más tarde, en 1866, lanzó el Tiffany & Co. Timing Watch, un reloj de bolsillo destinado tanto a aplicaciones científicas como deportivas. Hoy, esta pieza es reconocida como el primer cronómetro de Tiffany & Co.
Dos años después, el modelo adoptó el nombre de Tiffany & Co. Timer, coincidiendo con la apertura del taller de ensamblaje de relojes de la Casa en Suiza. De este modo, se consolidó una tradición técnica que sigue vigente.
Con motivo de la LVMH Watch Week, Tiffany & Co. exhibirá tres cronógrafos históricos del siglo XIX junto al nuevo Tiffany Timer. Además, la muestra incluirá materiales poco conocidos de los Archivos de la Casa, como un catálogo de cronometraje del siglo XIX y el Blue Book de 1893. Así, pasado y presente se conectan desde la precisión, la memoria y el diseño.