
En un momento donde la moda busca nuevas formas de conexión cultural, Tommy Hilfiger apuesta por una narrativa más íntima con su campaña Verano 2026, protagonizada por Sergio ‘Checo’ Pérez. Tras su participación en la campaña global de primavera, el piloto se convierte en el eje de una historia que trasciende la imagen para convertirse en una expresión de identidad.
Ambientada en la Ciudad de México, la campaña desplaza el imaginario clásico de la marca hacia un territorio más cercano y emocional. El “preppy moderno” se reinterpreta desde una perspectiva local: más relajada, más intuitiva, pero igualmente precisa, incorporando una sensibilidad contemporánea que conecta con nuevas audiencias.


Un estilo que se habita
Capturada en una residencia en la Colonia Juárez, la campaña construye un diálogo entre arquitectura, luz y movimiento. Los espacios funcionan como extensión del vestuario: interiores donde la luz suaviza las texturas y exteriores donde el tiempo parece desacelerarse.
En este contexto, Checo no solo viste la colección; la habita. Su presencia traduce el equilibrio entre sofisticación y naturalidad, proyectando una confianza que no depende del exceso.
La colección propone una evolución del ADN de la marca. Siluetas desestructuradas, algodones ligeros y tejidos suaves construyen una narrativa pensada para climas cálidos, mientras las rayas náuticas mantienen un vínculo con su herencia.
Más que una campaña, este lanzamiento reafirma la relación de la firma con el universo de la Fórmula 1®, donde velocidad y estilo convergen. La colaboración con el equipo Cadillac Formula 1® se extiende a una línea de fanwear para el día a día.
La colección Verano 2026 ya está disponible en tiendas seleccionadas y plataformas digitales, marcando un nuevo capítulo donde la moda no solo se lleva, sino que se vive.