Born in Roma de Valentino, una botella en múltiples voces

Siete artistas digitales reimaginan la icónica botella de Born in Roma en una colaboración que celebra la creatividad, la identidad y la autoexpresión desde el universo de Valentino Beauty.

Fotografía cortesía.

Hay íconos que no se agotan en su silueta. Se transforman con el tiempo, absorben nuevas miradas, dialogan con otras disciplinas sin perder su esencia. Born in Roma pertenece a esa categoría: un objeto que no solo se reconoce, sino que se reinterpreta.

En esta ocasión, Valentino Beauty decide abrir su universo a la mirada digital. Siete artistas contemporáneos —Infiniteyay, Daily Splice, Xeocho, Chrissie Abbott, Andrew Knives, Maria Ines Guil y Simon Bailley— fueron invitados a imaginar nuevamente la botella de Born in Roma Donna y Uomo desde sus propios lenguajes visuales. No se trató de intervenir, sino de dialogar: permitir que cada creador proyectara su mundo sin borrar el ADN de la Maison.

Fotografía cortesía.

El resultado es una constelación de imágenes en movimiento y composiciones estáticas donde el frasco rosa, emblema inequívoco de la fragancia, se convierte en territorio creativo. Hay obras que juegan con la repetición, otras con la distorsión, algunas con el ritmo y la luz. Todas comparten una misma intención silenciosa: respetar el espíritu Born in Roma mientras lo empujan hacia nuevas dimensiones estéticas.

La botella funciona como ancla. Su geometría, su color y su carácter siguen ahí, firmes, reconocibles. Pero alrededor de ella surgen universos paralelos que hablan de identidad, de individualidad y de expresión personal. Cada pieza se siente como una interpretación íntima, casi autobiográfica, donde la fragancia deja de ser solo aroma para convertirse en símbolo cultural.

Este proyecto también refleja una sensibilidad contemporánea: la de entender el lujo como un espacio de colaboración y comunidad. La creatividad ya no se encierra en un solo estudio ni responde a una única voz. Se expande, se comparte, se multiplica. Al presentar estas obras en el entorno digital de la maison, Valentino Beauty construye una galería viva, accesible, en constante diálogo con una audiencia global.

Born in Roma ha sido, desde su origen, una declaración de individualidad. Un perfume pensado para quienes habitan la ciudad —real o imaginaria— desde su propia identidad. Esta reinterpretación artística refuerza esa idea: no hay una sola manera de mirar, de crear, de ser. Hay múltiples lecturas coexistiendo en un mismo espacio.

Fotografía cortesía.

Una identidad, muchas miradas.

Las creaciones de los siete artistas se despliegan como fragmentos de un mismo universo, cada uno con su propio pulso visual. Juntas, construyen un retrato contemporáneo de Born in Roma: no como un objeto estático, sino como una plataforma abierta a la expresión. Valentino Beauty confirma así que la fragancia puede ser también un lenguaje, un punto de encuentro entre arte, cultura y autoexpresión, donde lo icónico no se conserva intacto, sino vivo.