ETNA de VEJA: la silueta que camina con propósito

Una silueta pensada para el movimiento consciente. ETNA, la primera sandalia de VEJA, combina diseño utilitario, materiales responsables y una estética sobria que acompaña cada paso con propósito.

ETNA
Fotografía cortesía

Entre el concreto cálido de la ciudad y los paisajes que invitan a la desconexión, VEJA presenta ETNA. Esta es la primera incursión de la marca en el territorio de las sandalias. El lanzamiento oficial se llevó a cabo en El Palacio de Hierro Polanco, en Ciudad de México. Aquí, artistas, diseñadores y amantes del diseño consciente exploraron esta nueva propuesta que une comodidad, funcionalidad y ética ambiental.

Inspirada en el volcán siciliano que le da nombre, ETNA traduce el espíritu nómada contemporáneo en una silueta abierta, ligera y robusta. Diseñada para moverse con fluidez entre lo urbano y lo natural, la silueta incorpora una suela de caucho amazónico y una plantilla flexible de E.V.A. de base biológica, derivada de caña de azúcar. Las tiras de gamuza suave —curtida sin químicos nocivos— se ajustan con velcro. Al mismo tiempo, el logotipo bordado de VEJA y cuatro pequeñas cruces decorativas introducen un gesto gráfico que conjuga lo utilitario con lo sutil.

Cada paso es de responsabilidad

La sandalia está disponible en colores sobrios —negro, arena y morado— y con un tratamiento sin PFC repelente al agua. ETNA estará a la venta a partir del 14 de mayo de 2025 en tiendas seleccionadas de El Palacio de Hierro.

Fiel a su filosofía, VEJA mantiene un sistema de producción trazable, consciente y localizado en Brasil. Desde sus inicios en 2005, la marca trabaja con algodón orgánico y agroecológico, caucho amazónico natural y poliéster reciclado. Cada proceso reduce el impacto ambiental y apoyan directamente a cooperativas locales. Su enfoque también incluye iniciativas de reparación y una cadena logística socialmente responsable en Europa.

ETNA no es solo una sandalia: es una declaración de principios. Una invitación a repensar el modo en que caminamos por el mundo, donde diseño y ética no se contradicen, sino que se complementan con elegancia esencial.