Donde termina el mundo: la vuelta completa a la Antártida

PONANT Explorations anuncia una circunnavegación completa de la Antártida a bordo del rompehielos de lujo Le Commandant Charcot, una expedición de 62 días alrededor del continente blanco.

Fotografía cortesía.

Durante siglos, la Antártida ha sido el límite de lo posible. Un territorio que perteneció a exploradores y científicos que aceptaban el riesgo como parte del viaje. Hoy, ese horizonte comienza a abrirse a una nueva forma de exploración, donde la tecnología y el conocimiento permiten acercarse al continente blanco desde otra perspectiva.

La naviera francesa PONANT Explorations anunció la apertura de reservas para la primera circunnavegación completa de la Antártida a bordo del Le Commandant Charcot, el único rompehielos de lujo con clasificación PC2, diseñado para navegar en zonas de hielo espeso donde casi ningún crucero puede operar.

La expedición partirá el 11 de enero de 2028 y se extenderá durante 62 días, rodeando el continente a lo largo de aproximadamente 23,000 kilómetros. El itinerario comenzará en Ushuaia, cruzará hacia Hobart, Tasmania, y regresará nuevamente a la Patagonia argentina siguiendo la costa opuesta del continente.

Navegar donde casi nadie navega

El recorrido incluye zonas como el Mar de Ross, uno de los ecosistemas marinos mejor conservados del planeta, además de territorios poco visitados como Marie Byrd Land, Wilkes Land y Adélie Land.

La navegación también atraviesa el área donde fue encontrado el Endurance, el barco de Ernest Shackleton, recordando las expediciones que definieron la edad heroica de la exploración antártica.

Fotografía cortesía.

Exploración con tecnología del siglo XXI

Diseñado para entornos polares, Le Commandant Charcot funciona con propulsión híbrida eléctrica alimentada por gas natural licuado, reduciendo significativamente su impacto ambiental. A bordo opera además un laboratorio científico dedicado al estudio de ecosistemas polares.

La travesía incluye desembarcos en Zodiac, kayak entre hielo y caminatas, siempre bajo regulaciones ambientales estrictas. Al mismo tiempo, el barco mantiene un alto estándar de confort con suites con terraza privada, espacios panorámicos de observación, gastronomía de inspiración francesa y áreas de bienestar.