World Class convierte la coctelería en un deporte de alto rendimiento

La edición 2026 de World Class México tomó inspiración de la energía del torneo internacional para explorar la técnica, la creatividad y la presión que definen a los mejores bartenders del mundo.

World Class Diageo

La coctelería y el deporte comparten más similitudes de las que parece. Ambas disciplinas exigen precisión, preparación, velocidad de ejecución y una capacidad constante para responder bajo presión. Con esa idea como punto de partida, World Class México 2026 transformó su competencia anual en una experiencia inspirada por el lenguaje y la intensidad del torneo deportivo que este año concentra la atención del mundo. 

Considerada una de las plataformas más importantes dentro de la industria de la coctelería, World Class ha construido durante años un espacio dedicado a identificar, impulsar y proyectar a los mejores talentos detrás de la barra. Más que una competencia, funciona como un sistema de reconocimiento que evalúa técnica, creatividad, balance, presentación y la capacidad de construir experiencias memorables. 

Para su edición 2026, la plataforma decidió trasladar esos valores al terreno simbólico del deporte. La competencia tomó inspiración de una temporada marcada por la emoción colectiva, el desempeño bajo presión y la celebración del talento. El resultado fue una narrativa donde cada bartender asumió una posición estratégica, combinando intuición, carácter y ejecución técnica para destacar frente al jurado. 

La programación incorporó una serie de dinámicas especiales que ampliaron el formato tradicional de la competencia. Entre ellas destacó Precision Play, un reto donde invitados especiales debían preparar un cóctel clásico en apenas cuatro minutos siguiendo únicamente las instrucciones de voz de campeones internacionales de World Class. La prueba puso a prueba comunicación, precisión y capacidad de adaptación. 

Otra de las pruebas fue Shootout Challenge, en la que campeones internacionales crearon una Margarita utilizando Don Julio 70 e incorporando un ingrediente representativo de su país de origen. Además de la ejecución técnica, el reto evaluó la capacidad de construir una narrativa personal alrededor de cada creación. 

La jornada culminó con Golden Goal, un enfrentamiento directo entre finalistas utilizando Don Julio 1942 y tres ingredientes sorpresa extraídos de una Mystery Box. Con apenas cuatro minutos disponibles, los participantes debían resolver una situación de alta presión y transformar la incertidumbre en creatividad líquida. 

El carácter internacional de la edición se fortaleció gracias a la participación de figuras como Guillermina Usqueda de Argentina, Manuel Duque de Colombia y Luana Galdino de Brasil. Todos ellos aportaron experiencia competitiva, visión técnica y conocimiento especializado como parte de los retos desarrollados durante el evento. 

Detrás del espectáculo permanece una idea más amplia. Para Diageo, World Class representa una plataforma que reconoce la coctelería como una disciplina cultural además de gastronómica. El bartender deja de entenderse únicamente como ejecutante. También aparece como creador, narrador y diseñador de experiencias. 

En un momento donde la gastronomía, la hospitalidad y el entretenimiento convergen con mayor frecuencia, World Class demuestra cómo la coctelería ha evolucionado hasta convertirse en un territorio donde dialogan técnica, cultura, negocio y creatividad. La competencia continúa buscando un campeón. Sin embargo, también confirma algo más importante: que detrás de cada gran cóctel existe una disciplina tan compleja como cualquier deporte de alto rendimiento.