
Yumi Yoshino inició su carrera como bartender a los 18 años en Tokio, justo después de graduarse de la preparatoria en Toronto, Canadá. La decisión no fue convencional, pero fue el resultado de una necesidad práctica: las altas colegiaturas para estudiantes extranjeros en Canadá. Al volver a Japón para estudiar periodismo en la universidad, Yumi comenzó a trabajar en un bar de manera temporal. Sin embargo, la experiencia la transformó profundamente. “Me di cuenta de que las historias de los clientes en un bar son como diarios”, reflexionó. La variedad de emociones que los clientes compartían —celebraciones, rupturas, logros— despertó en ella una pasión por este mundo que la llevó a abandonar la universidad y dedicarse de lleno a la coctelería.
El curso de su vida también estuvo marcado por una pérdida personal a los 21 años, cuando falleció su padre. En ese momento, siendo una bartender junior, Yumi experimentó por primera vez lo que significaba estar del otro lado de la barra, compartiendo su propio dolor con bartenders. “Entendí la importancia de compartir tus sentimientos con los demás”, comentó, una lección que profundizó su comprensión de por qué la gente acude a los bares.
Una amalgama de culturas
Tras trabajar en Japón y Shanghái, Yumi percibió diferencias claras entre las culturas de coctelería de ambos países. En Japón, la tradición tiene más de un siglo y se centra en un estilo clásico japonés que prioriza la artesanía y el detalle, como el uso de cocteleras de tres piezas y cortes de hielo precisos. En contraste, la cultura de cocteles en China, aunque más reciente, evoluciona a un ritmo vertiginoso gracias a la adopción rápida de tendencias y tecnologías. Yumi destaca que esta competitividad impulsa la mejora constante en las habilidades de los bartenders y la expansión de la industria.

La participación de Yumi en competencias como Cointreau Queens, en 2017 y 2019, le brindó una valiosa red de contactos entre bartenders femeninas en China continental. Además, su rol como head bartender en The Bellwood, uno de los mejores bares de Asia y el mundo, le enseñó la importancia de la confianza en sí misma y en su equipo. “Al principio daba miedo, pero entendí que si no confías en ti mismo, no puedes confiar en los demás”, explicó. Bajo su liderazgo, The Bellwood alcanzó nuevos niveles de éxito.
Actualmente, Yumi trabaja con el grupo FUJINTREE en Taipei, donde está preparando la apertura de su primer bar dentro del grupo para el otoño del próximo año. También actúa como consultora en THE PUBLIC HOUSE, diseñando menús y conceptos para nuevos espacios como FUTURA. Para ella, esta etapa representa una oportunidad de explorar diferentes modelos de negocio en la industria de alimentos y bebidas, desde cafeterías y restaurantes hasta panaderías y marcas internacionales.
Otro de los proyectos que define su trayectoria es “Warai-Mizu”, una iniciativa de consultoría y diarios dentro de la industria de bares. Inspirado en el término “Giggle Water”, usado durante la prohibición en los Estados Unidos para referirse al alcohol, “Warai-Mizu” refleja la pasión de Yumi por crear un entorno que fomente la creatividad y el disfrute, ofreciendo productos de calidad en un ambiente cálido y seguro.

Conexión en cada trago
Yumi también ha aprovechado sus habilidades multilingües para enriquecer la experiencia de los clientes en los bares donde ha trabajado. Aunque reconoce que los idiomas son solo herramientas, considera que hay muchas maneras de conectar con los invitados y entender sus necesidades.
Uno de sus logros recientes fue la creación de cuatro cócteles para el Tokyo Music Bar, combinando elementos de las culturas japonesa y taiwanesa. Con ingredientes como tés japoneses y taiwaneses, diseñó bebidas con capas de sabores que ofrecen una experiencia sofisticada pero accesible. Por ejemplo, su “Tokyo Martini” incorpora notas florales y frutales de maracuyá, combinadas con el umami del té verde Gyokuro.
La historia de Yumi Yoshino es un testimonio del poder de las historias compartidas y de la pasión por conectar con las personas a través de la coctelería. Su trayectoria sigue evolucionando, siempre guiada por la búsqueda de nuevas formas de inspirar y ser inspirada en el mundo de los bares.