Yvonne Venegas y la práctica de la comunidad en Collective Futures

En Collective Futures, Yvonne Venegas desplaza el retrato del terreno individual hacia una lectura expandida de la comunidad creativa en México. Presentada en Colima 112 durante Art Week CDMX, la serie propone la fotografía como un espacio de relación, atención y resonancia entre prácticas diversas.

Presentada en Colima 112 en el contexto de Art Week CDMX, Collective Futures sitúa la práctica de Yvonne Venegas en un territorio donde el retrato se expande hacia la construcción de comunidad. La serie reúne a once figuras de la escena creativa mexicana, entre arte, arquitectura, gastronomía y diseño, no como inventario generacional, sino como un tejido de afinidades activas. Más que documentar presencias, Venegas observa modos de estar y de producir en el presente.

Su aproximación rehúye la espectacularidad y se concentra en la atención: cada imagen emerge de una relación sostenida, de la escucha y de una lectura sensible del espacio y del gesto. En conjunto, las fotografías proponen una coreografía de energías en movimiento donde la intimidad no se diluye, sino que se multiplica. El retrato deja de operar como afirmación individual para volverse superficie de encuentro.

En este cuerpo de trabajo, la noción de futuro no aparece como promesa distante, sino como práctica cotidiana. Venegas entiende la comunidad creativa como un sistema de resonancias donde la coherencia, el oficio y la generosidad configuran un horizonte compartido. Su cámara no fija certezas: activa conexiones, registra tensiones y abre un campo de posibilidades donde la fotografía funciona, ante todo, como un espacio de relación.

Collective Futures reúne prácticas muy distintas –arte, arquitectura, gastronomía, diseño– bajo una misma mirada. ¿Qué criterios seguiste para decidir quiénes debían formar parte del proyecto y qué tipo de afinidad te interesaba hacer visible más allá del prestigio individual?


La selección la hizo el equipo de Colima 112. A algunos ya los conocía y a otros no. Me pareció que la elección buscaba a personas que, de alguna forma, están cerca del grupo de la tienda; que su energía y su trabajo los inspiran, y que son integrantes que consideran importantes dentro de la comunidad creativa en México. Todos aman lo que hacen, están en acción y son coherentes con sus prácticas, cosa que me llena de orgullo: haber tenido la oportunidad de retratarlos y verlos expuestos todos juntos.

Tu fotografía suele partir de una intimidad muy concreta. ¿Cómo se transforma tu mirada cuando el retrato deja de ser solo individual y pasa a operar como un mapa de comunidad creativa?


Yo creo que todos los retratos parten de la intimidad. A cada persona que retrato le doy mi absoluta atención y busco la forma de representarla de manera única, en ese momento y en el espacio en el que estamos.
En estos retratos traté de formular una serie que gira en torno a la energía del movimiento. Me gusta cuando los retratos se conectan por la acción que ocurre, pero también por los espacios y los gestos de la gente. Quería que en los retratos se sintiera una frescura en la forma en que las personas son representadas y que, ya mostradas en conjunto, se percibiera un dinamismo y, claro, también la belleza de cada uno de ellos.

Al incluirte a ti misma dentro del grupo retratado, ¿qué implica ese gesto en términos de autoría, posición y responsabilidad frente a la escena que estás documentando?

Para mí fue un halago que los chicos de Colima 112 me consideraran una de las personas con las que empiezan a hablar de su interés y de sus colaboraciones con integrantes de la comunidad creativa en México. Este proyecto es mi primera colaboración con ellos y espero que sea la primera de muchas.

En un momento donde la colaboración se ha vuelto casi un discurso aspiracional, ¿qué distingue –para ti– una comunidad real de una colaboración meramente simbólica o estratégica?

La creatividad no se puede fingir. Pienso que es un lugar al que nos conectamos, que nos conecta con los otros y con el más allá. En estas épocas de tanta información, también es un verdadero lujo. Ver a otros que nos inspiran y nombrarlos creo que es una forma de estar conectados a ellos, de decir que estamos poniendo atención a lo que hacen y de sentirnos activados también por sus oficios. Todos, de alguna forma u otra, estamos conectados; y si no es porque ya tenemos una colaboración, puede ser simplemente porque lo que hacen y cómo lo hacen nos llena de ganas de movernos también.

Manuel Bañó.

Collective Futures parece hablar menos del futuro como promesa y más como práctica presente. ¿Qué futuros te interesa afirmar hoy desde la fotografía y cuáles te parece urgente cuestionar o desmontar?

Creo que una manera de sobrevivir a esta época de tanta prisa es observarnos en el presente. Para mí el futuro es lo que hacemos ahora, es cómo nos pensamos y cómo conectamos con los demás en este momento. Si pudiera decir qué tipo de futuro me gustaría que existiera para mí en esta gran ciudad llena de tanta gente y formas de pensar, sería uno donde formo parte de una comunidad en la que nos conectamos de forma generosa y luminosa.
En la fotografía artística creo que lo más importante es crear lenguajes. Cada individuo tiene una forma única de entender el mundo y de hacernos ver las cosas a su manera. Supongo que lo único que podría decir que es urgente remarcar en este momento es que el colectivo nos hace más fuertes.

A lo largo de tu trabajo, la cámara funciona más como un espacio de encuentro que como un dispositivo de captura. ¿Cómo decides cuándo una imagen ya dijo lo necesario y cuándo insistir podría traicionar la relación con la persona o la comunidad que estás fotografiando?


Creo que lo más importante es ser honesto, tener un interés genuino por el otro. De ahí surgen los mejores encuentros, lo que no necesariamente garantiza que salgan las mejores fotos. Nuestra fase de edición está muy separada de la fase de tomar fotos. En la edición es cuando tomamos las decisiones sobre si una fotografía funciona o no. Si hablamos de un proyecto de largo plazo, tenemos más oportunidades de encuentro y más posibilidades de que algo se vaya tejiendo en las imágenes.