
El Ártico se ha convertido en un destino para quienes buscan territorios menos explorados. Durante el verano, Svalbard, Groenlandia y el Alto Ártico canadiense ofrecen encuentros con fauna, navegación entre glaciares y desembarques en Zodiac.
Quark Expeditions recorre estas regiones con expediciones que combinan navegación y actividades en tierra. Según la ruta, los viajeros pueden realizar caminatas, kayak, vuelos panorámicos y desembarques apoyados por helicóptero.

1. Observar la fauna en libertad
El Ártico permite observar especies en su hábitat natural. En Svalbard habitan osos polares, morsas, renos y zorros árticos. Sus aguas también reciben ballenas y focas.
En el Alto Ártico canadiense pueden encontrarse osos polares, bueyes almizcleros, zorros árticos, focas y aves migratorias. Los avistamientos dependen de las condiciones de cada jornada.

2. Explorar más allá del barco
Las excursiones en Zodiac permiten acercarse a costas, glaciares y formaciones de hielo. También existen opciones como sea kayaking y caminatas.
A bordo de Ultramarine, algunas expediciones incorporan flightseeing, heli-landings e ice sheet landings. Así, el territorio puede explorarse desde el mar, tierra y aire.

3. Vivir el verano bajo el sol de medianoche
En las latitudes más septentrionales, el sol de medianoche ofrece luz natural durante prácticamente las 24 horas en determinadas épocas. Esto favorece las actividades de exploración y coincide con una etapa de gran actividad biológica.
Además, el hielo, la vegetación y las condiciones meteorológicas cambian durante la temporada. Por ello, los itinerarios mantienen cierta flexibilidad.

4. Explorar con una mirada hacia la conservación
Operar en el Ártico implica cuidar ecosistemas sensibles. Quark Expeditions aborda esta responsabilidad mediante Polar Promise, su estrategia de sustentabilidad.
Entre sus iniciativas se encuentran la reducción de emisiones, la gestión de residuos y la eliminación de plásticos de un solo uso. En Ultramarine, el Micro Auto Gasification System (MAGS) permite procesar determinados residuos a bordo y reducir su volumen.
Además, especialistas en biología, ornitología, geología, glaciología, historia y fotografía acompañan las expediciones. Su presencia aporta contexto sobre los ecosistemas y paisajes.
Una región, muchas formas de explorarla
El Ártico puede significar buscar osos polares en Svalbard, navegar entre icebergs en Groenlandia o conocer comunidades inuit en Canadá. Cada región ofrece una experiencia distinta.
El hielo, el clima y la fauna pueden modificar las actividades durante el viaje. Precisamente ahí reside parte de la experiencia: adaptarse al territorio y descubrir qué ofrece cada jornada.
Para más inspiración, visita Quark Expeditions.