Ana Hernández y su universo que enuncia un futuro: Conoce LADI BEÑE

La obra de Ana Hernández reivindica y traspasa las tradiciones de los pueblos originarios por medio de su reflejo contemporáneo.

Ana Hernández
Fotografía cortesía

El estado de Campeche presenta LADI BEÑE, la primera exposición individual en la galería de la artista mexicana Ana Hernández (Santo Domingo Tehuantepec, Oaxaca, 1991). La exposición parte con una de las principales obras titulada: el Son del Pescado. Esta, plasma una danza ritual prehispánica que narra la historia de unos pescadores que buscan capturar un pez sierra, considerado por los Binnizá (zapotecas) del Istmo de Tehuantepec (Oaxaca, México), como el creador del primer día.

Dicho ritual en un inicio era realizado exclusivamente por hombres. Esta danza simboliza uno de los mitos de origen Binnizá, relacionado en la tradición oral con la creación, los dioses y los primeros hombres y mujeres. La pieza central consiste en un pez sierra que está recubierto de oro.

Ana Hernández
Fotografía cortesía

Dentro de la exposición Ana presenta una serie de lienzos, los cuales están dibujados por medio de una mezcla entre agua, lodo y tierra. Cada material hace alusión a la similitud que existe entre el origen de la vida misma y la propia tierra. 

El trabajo de Ana es multidisciplinario. También trabajó de la mano de la fotógrafa Lluvia Lazo, en un video-perfomance que narra el baile tradicional del Son del Pescado en un charco de lodo.

El lodo como materia prima

“Tengo tiempo pensando mucho en el lodo, me interesa esta mezcla de dos elementos que siempre ha estado ligada a lo putrefacto. Lo relaciono con la idea que se tiene en muchos casos sobre los pueblos originarios: nadie quiere mancharse de lodo”, menciona Hernández.

La artista retoma momentos de juego de su infancia, donde el lodo bastaba para seguir creando. Sin embargo, esta materia también le recuerda su propia historia familiar: “La última vez que mi mamá cruzó la frontera, terminó llena de lodo en el estacionamiento de un mall en Texas.”

Ana Hernández
Fotografía cortesía

El quehacer artístico de Ana enuncia un futuro en favor de quienes vienen y de quienes han querido quedarse, los que escriben futuras historias y deciden seguir deseando. La rebeldía y la inconformidad traspasan el dolor corporal, las despedidas y los brazos llenos de lodo Todo con la esperanza de alcanzar un lugar mejor.