BUTT no. 38: archivo vivo de lo queer contemporáneo

La revista regresa con una edición que cruza deseo, política y cultura visual en un retrato directo y sin mediación de la vida queer actual.

Con su edición número 38, BUTT magazine reafirma una práctica editorial que se ha mantenido constante desde sus inicios: construir un espacio donde la experiencia queer se presenta sin mediación. La publicación, fundada en Ámsterdam en 2001, continúa operando como un punto de encuentro entre voces, cuerpos y relatos que rara vez se ordenan bajo una sola narrativa.

A lo largo de 152 páginas, este nuevo número reúne una serie de encuentros que atraviesan distintos registros. La presencia de Mahmood introduce una reflexión sobre visibilidad y construcción de identidad dentro del pop contemporáneo. En paralelo, figuras como Ashland Mines (Bobby Beethovan) exponen dinámicas vinculadas al trabajo, la economía y la supervivencia. Por su parte, Star Amerasu proyecta una sensibilidad que conecta lo digital con nuevas formas de representación.

El contenido se expande hacia otros territorios. Aparecen prácticas artísticas desde China, relatos sobre relaciones trans, registros vinculados a espacios de cruising y formas de activismo que se desarrollan en contextos específicos. Cada fragmento se presenta sin intentar integrarse a una narrativa total. Esa fragmentación es parte de su estructura.

La sección final, dedicada a poesía erótica enviada por lectores, refuerza la relación entre la revista y su comunidad. El lector no ocupa una posición pasiva. Participa, escribe y se incorpora al archivo que la publicación construye con cada edición.

Desde su regreso en 2022, BUTT ha contado con el respaldo de Bottega Veneta, una colaboración que ha permitido reactivar su presencia en el circuito editorial global. La casa italiana, cuya práctica se articula en torno a la artesanía y la identidad, encuentra afinidad en una plataforma que privilegia la expresión individual y la diversidad de perspectivas. Este vínculo no responde a una estrategia superficial, sino a una cercanía conceptual entre ambas.

La revista continúa así su expansión. Además del lanzamiento, BUTT acompaña esta edición con encuentros en ciudades como París y Barcelona, trasladando su lenguaje editorial al espacio físico.

En este número, la publicación no organiza ni traduce la experiencia queer. La presenta en sus múltiples formas, manteniendo una relación directa con quienes la habitan.