Gaby and the Beanstalk marca un nuevo capítulo para Chanel

Con Gaby and the Beanstalk, Matthieu Blazy imagina una colección para Chanel donde los cuentos infantiles, la artesanía y la intimidad de la Alta Costura construyen una nueva narrativa sobre el vestir.

Chanel Alta Costura Otoño/Invierno 2026

La Alta Costura siempre ha contado historias. Algunas se escriben mediante el corte, otras a través del bordado o del movimiento de una tela sobre el cuerpo. En su segunda colección de Alta Costura para ChanelMatthieu Blazy propone que esas historias también pueden surgir de la literatura. Gaby and the Beanstalk transforma los cuentos de hadas en un lenguaje capaz de habitar las prendas sin convertirlas en disfraces. 

El punto de partida nace de una pregunta personal. Mientras exploraba la biblioteca de Gabrielle Chanel, Blazy encontró un ejemplar de Les Fées, Contes des Contes. A partir de ese descubrimiento comenzó a preguntarse si la vida de Gabrielle Chanel podía entenderse como un cuento. La colección responde a esa inquietud mediante prendas que convierten la imaginación en parte del proceso creativo. 

Referencias a Jack and the BeanstalkGoldilocks and the Three Bears y otros relatos clásicos aparecen distribuidas a lo largo de la colección. Sin embargo, nunca funcionan como citas literales. En cambio, se integran al vocabulario de Chanel mediante la precisión del tailleur, el trabajo del flou y la colaboración con los artesanos de le19M. Así, la fantasía permanece ligada a la tradición de la maison. 

El desfile abre con un traje Chanel elaborado en guipur, cuya trama recuerda a los tallos de unas judías mágicas. Paneles de muselina de seda aportan transparencia y ligereza a la silueta. Además, la modelo sostiene un ejemplar del mismo libro encontrado en la biblioteca de Gabrielle Chanel, estableciendo un vínculo directo entre la historia y la colección. 

A medida que avanza el recorrido, los relatos se trasladan a los detalles. Una enredadera asciende por el tacón de un zapato. Un pequeño minaudière adopta la forma de un oso dormido. Asimismo, una serie de botones evoluciona visualmente desde un patito hasta un cisne. Cada elemento introduce una narrativa discreta que invita a descubrir la prenda desde una mirada más cercana. 

La colección también dirige la atención hacia aquello que normalmente permanece oculto. Forros de seda pintados a mano, pequeños mensajes cosidos en el interior, amuletos, notas y objetos suspendidos de la característica cadena de peso convierten el interior de las prendas en un espacio íntimo reservado para quien las viste. De este modo, Blazy desplaza parte de la experiencia de la Alta Costura hacia un territorio privado que no depende de la mirada exterior. 

Chanel Alta Costura Otoño/Invierno 2026

La escenografía prolonga esa misma atmósfera. El salón de desfiles de Chanel aparece invadido por flores venenosas y enredaderas que transforman el espacio en un bosque imaginario. Mientras tanto, los cortes precisos del tailleur dialogan con la fluidez del flou, reafirmando la importancia de los talleres como el verdadero corazón creativo de la maison. 

La colección también reivindica el valor de lo cotidiano. Objetos comunes conviven con materiales nobles mediante bordados, aplicaciones y superposiciones que cuestionan la jerarquía tradicional entre ambos. Además, la imperfección deliberada aparece como parte del proceso creativo, recordando que la belleza también puede surgir de aquello que escapa a la simetría absoluta. 

Con Gaby and the BeanstalkMatthieu Blazy propone una lectura distinta del legado de Gabrielle Chanel. Más que recurrir al archivo como un repertorio de códigos, lo convierte en un punto de partida para imaginar nuevas historias. La colección demuestra que la Alta Costura no solo preserva un oficio excepcional. También mantiene viva la capacidad de transformar la imaginación en una experiencia tangible.