
La sastrería puede transformarse sin abandonar aquello que la hace reconocible. COS trabaja precisamente sobre esa posibilidad para Otoño/Invierno 2026. Las proporciones se relajan, las siluetas adquieren fluidez y los materiales alteran la percepción de prendas conocidas. El resultado parte del guardarropa clásico para examinar cómo pequeños cambios de construcción pueden modificar su presencia.
La campaña, fotografiada por Mark Kean en Nueva York, traduce esa búsqueda a través de una imagen deliberadamente contenida. Park Gyuyoung, actriz surcoreana y embajadora global de COS, comparte protagonismo con la modelo Awar Odhiang. También aparecen Jacqui Hooper, Leon Dame y Malick Bodian, rostros vinculados con anteriores proyectos de la marca. El elenco se completa con Noor Khan, Alaina Rae, Yun Seo Woo, Lucien Le Nevé, Jesse Rinderknecht y Hoyong Kim.
La imagen que abre el comunicado refuerza el carácter colectivo de la propuesta. El elenco aparece vestido casi completamente de negro, mientras las diferencias surgen a través de largos, volúmenes y proporciones. De esta manera, la uniformidad cromática permite concentrar la atención en la construcción de cada silueta.
La colección desarrolla principalmente una paleta de blanco y negro, interrumpida por acentos inesperados de morado. Además, la selección de materiales introduce riqueza táctil. Cashmere, lana, cuero y gamuza conviven con la raya diplomática, una referencia directa al vocabulario sartorial. Por su parte, los bordados florales aportan un contrapunto más delicado dentro de esa estructura.


La sastrería funciona como eje de la temporada. Los diseños cruzados aparecen en blazers, vestidos y abrigos maxi. Sin embargo, COS suaviza su construcción mediante proporciones relajadas y líneas fluidas. Así, elementos asociados tradicionalmente con la formalidad adquieren una relación menos rígida con el cuerpo.
En womenswear, una chaqueta tipo blouson de cuero se combina con leggings de estribo y prendas finas de merino. Además, una camisa de algodón recupera códigos de la sastrería tradicional. El cuello toma referencias del tuxedo, mientras los puños franceses incorporan pliegues marcados. Estos elementos muestran cómo la colección trabaja sobre detalles conocidos para alterar su contexto.
El menswear sigue una lógica similar. Las prendas exteriores clásicas cambian mediante la elección de materiales y acabados. Un trench de algodón encerado aporta una lectura más funcional. Asimismo, una chaqueta de aviador utiliza cuero de acabado granulado para introducir textura sin modificar la claridad de la silueta.
Esta colección también marca el regreso de COS a la Semana de la Moda de Nueva York. La firma presentará Otoño/Invierno 2026 dentro del calendario oficial del Council of Fashion Designers of America (CFDA). El desfile tendrá lugar el 13 de septiembre. Además, COS apoyará el CFDA Travel Fund, iniciativa destinada a ampliar la visibilidad internacional de los diseñadores neoyorquinos.
La relación con Nueva York resulta coherente con una colección interesada en la convivencia entre disciplina y movimiento. COS conserva la claridad que ha definido su lenguaje, aunque introduce tensión mediante materiales, proporciones y detalles. Otoño/Invierno 2026 encuentra precisamente ahí su argumento: hacer que lo familiar cambie sin necesidad de dejar de ser reconocible.