
Entre las fachadas doradas cerca de la Via Veneto y la serena gravedad de la Piazza di Spagna, se escribe una nueva historia; una que habla el lenguaje del placer, la luz y la curiosidad atemporal.
En 2026, Experimental abrirá las puertas de Experimental Roma, su más reciente expresión de hedonismo moderno. Ubicado en el número 46 de la Via Ludovisi, el futuro hotel se alzará donde antes existía un edificio de oficinas, ahora reinventado por Rodolphe Parente, el arquitecto de interiores parisino cuyo trabajo equilibra la arquitectura con la intimidad. Tras colaborar con Andrée Putman, Parente se ha ganado el reconocimiento por crear espacios que se sienten como secretos susurrados: cinematográficos, táctiles y profundamente humanos.

La nueva dirección albergará 83 habitaciones y suites, cada una concebida como un diálogo silencioso entre la grandeza romana y la sencillez contemporánea. En su corazón, un gran restaurante bajo una cúpula de cristal funcionará como punto de encuentro luminoso: un lugar donde la luz del día se filtra por el techo y se posa sobre el mármol y las copas de vino. Un cocktail bar, fiel al legado del grupo, latirá con ese inconfundible ritmo Experimental: refinado pero libre, elegante pero vivo.
Y sobre todo ello, una piscina en la azotea se abrirá hacia el horizonte —el Coliseo, las cúpulas, la geometría de los siglos— como si la ciudad misma fuera una extensión de la vista. Es ahí, suspendido entre el pasado y el presente, donde la idea de lujo de Experimental cobra vida: no ostentación, sino atmósfera.
Una ciudad hecha de capas y de luz
Con esta apertura, Experimental amplía su constelación europea; uniéndose a París, Ibiza, Venecia, Verbier y Biarritz en una red de lugares donde la hospitalidad se convierte en arte. Cada propiedad cuenta una historia, pero Roma podría ser la más íntima: una carta de amor a la ciudad eterna, reinterpretada a través de un lente de diseño, sensualidad y conversación.
En una ciudad que lo ha visto todo, Experimental trae aquello que Roma aún ama más: la belleza de simplemente estar vivo.