
España se consolida como uno de los destinos europeos más atractivos para el viajero internacional gracias a su combinación de gastronomía, cultura, diseño y hospitalidad. A lo largo del país, distintos hoteles elevan esta propuesta mediante experiencias que integran paisaje, bienestar y alta cocina.
En Andalucía, Finca Cortesín Hotel, Golf & Spa destaca como uno de los resorts más exclusivos de la Costa del Sol. Rodeado de paisaje mediterráneo y con solo 67 suites, el hotel combina arquitectura andaluza, gastronomía internacional y uno de los campos de golf más reconocidos de España.



En Madrid, el Wellington Hotel & Spa representa la elegancia clásica de la capital. Ubicado en el barrio de Salamanca, el hotel integra bienestar, gastronomía y una ubicación privilegiada cerca del Parque del Retiro y del Triángulo del Arte.
Por su parte, en Mallorca, Son Bunyola ofrece una experiencia profundamente conectada con el paisaje mediterráneo. La propiedad, parte de Virgin Limited Edition, se extiende entre el mar y la Sierra de Tramuntana, integrando naturaleza, arquitectura histórica y gastronomía local.
En Barcelona, Monument Hotel combina arquitectura del siglo XIX con diseño contemporáneo. Su restaurante Lasarte, con tres estrellas Michelin dirigido por Martín Berasategui, posiciona al hotel como uno de los grandes referentes gastronómicos de la ciudad.



Mientras tanto, en la Costa del Sol, Don Carlos Marbella reúne playa, gastronomía y deporte con propuestas como el Rafa Nadal Tennis Center, consolidando una experiencia sofisticada y relajada frente al Mediterráneo.



De cara a 2026, nuevas aperturas reforzarán la oferta hotelera del país. Entre ellas destacan Gran Hotel Claridge en Granada y Serras Sevilla, dos proyectos que combinarán patrimonio histórico, diseño contemporáneo y hospitalidad de lujo.
Así, España continúa consolidando un modelo de viaje donde cultura, paisaje y gastronomía convergen en experiencias hoteleras cada vez más sofisticadas.