El calendario perpetuo de IWC aprende a retroceder

Para celebrar los 140 años de Mercedes-Benz, IWC Schaffhausen presenta una edición limitada del Big Pilot’s Watch.

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Un calendario perpetuo intenta resolver mecánicamente una contradicción: convertir las irregularidades del calendario en un sistema preciso y predecible. IWC Schaffhausen trabaja sobre ese problema desde 1985. Ahora, la manufactura introduce una modificación significativa. El nuevo Perpetual Calendar ProSet permite corregir sus indicaciones tanto hacia adelante como hacia atrás mediante la corona.

La innovación llega dentro del Big Pilot’s Watch Perpetual Calendar ProSet 140 Years Mercedes-Benz. IWC desarrolló el reloj para conmemorar los 140 años de Mercedes-Benz y su propia relación con la firma automotriz. Ambas colaboran desde 2004, cuando IWC se convirtió en socio de Mercedes-AMG. Desde 2013, también mantiene el papel de Official Engineering Partner del equipo Mercedes-AMG PETRONAS Formula One.

La edición consta de 140 ejemplares, uno por cada año transcurrido desde la invención del automóvil en 1886. Su caja de acero inoxidable mide 42 milímetros y combina superficies pulidas y cepilladas. La esfera negra incorpora apliques de oro macizo y agujas doradas. Mientras tanto, una minutería blanca introduce contraste y facilita la lectura.

Sin embargo, la verdadera importancia del reloj reside en su mecánica. IWC presentó su primer calendario perpetuo moderno en 1985, desarrollado por el relojero Kurt Klaus. Aquella construcción convirtió una de las complicaciones más complejas de la relojería en un mecanismo relativamente intuitivo. Cuatro décadas después, ProSet lleva esa filosofía un paso más lejos.

En un calendario perpetuo tradicional, un ajuste accidental hacia una fecha futura puede convertirse en un problema. Muchos mecanismos solo permiten avanzar las indicaciones. Por ello, corregir el error puede exigir esperar hasta que el calendario alcance la fecha indicada. ProSet elimina esa limitación y permite mover todas las indicaciones en ambas direcciones.

Además, el usuario controla el sistema desde una única posición de la corona. No necesita pulsadores adicionales ni diferentes posiciones para cada función. Tampoco requiere secuencias complejas de configuración. Detrás de esa aparente sencillez existe un módulo formado completamente por engranajes y protegido por cuatro patentes.

La fabricación también exige soluciones poco convencionales. IWC utiliza el proceso LIGA, una tecnología avanzada de microestructuración basada en litografía y electroformado. Este método permite producir componentes con geometrías especialmente complejas. Así, la facilidad de uso exterior depende de una arquitectura mecánica mucho más sofisticada en el interior.

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El calendario distribuye su información entre cuatro subesferas. La fecha aparece a las 3, mientras el mes ocupa las 6. El día de la semana se sitúa a las 9 y la fase lunar, a las 12. Además, la característica indicación del año con cuatro dígitos aparece entre las 7 y las 8.

La Double Moon muestra correctamente la Luna para los hemisferios norte y sur. IWC también recalculó su engranaje reductor para mejorar considerablemente la precisión. Como resultado, la indicación acumulará una desviación de apenas un día cada 1,040 años. Esta escala temporal convierte la precisión en una idea casi abstracta para cualquier propietario del reloj.

El calibre de manufactura 82665 impulsa todo el mecanismo. Funciona a 28,800 alternancias por hora y ofrece una reserva de marcha de 60 horas. Asimismo, incorpora un escape de níquel-fósforo y una espiral de silicio. El sistema automático bidireccional Pellaton utiliza componentes cerámicos para aumentar su resistencia al desgaste.

En el reverso aparece otro elemento que conecta la relojería con la historia del automóvil. El fondo de zafiro incorpora el primer logotipo conjunto de Daimler Motoren-Gesellschaft y Benz & Cie. Ambas compañías se fusionaron en 1926. El emblema reunió entonces la corona de laurel de Benz con la estrella de tres puntas de Daimler.

El detalle resulta especialmente pertinente para una pieza conmemorativa. En lugar de limitar la colaboración a códigos estéticos asociados con el automóvil, IWC utiliza el aniversario para presentar una innovación mecánica propia. De este modo, la relación entre ambas firmas se articula alrededor de aquello que comparten desde hace más de dos décadas: ingeniería, rendimiento y diseño.

El reloj incorpora una correa de caucho negro con sistema EasX-CHANGE, que permite sustituirla sin herramientas. Además, ofrece hermeticidad hasta 10 bar. Con solo 140 piezas, el nuevo Big Pilot’s Watch utiliza una celebración histórica para plantear una pregunta mucho más contemporánea: cómo hacer que una mecánica extraordinariamente compleja resulte cada vez más sencilla de utilizar.