
Hay historias que no solo se interpretan, se atraviesan. Para Juan Pablo Medina, DOC es una de ellas. La serie plantea un punto de partida inquietante: un hombre que despierta y descubre que ha perdido años de su vida. A partir de ahí, todo se convierte en una reconstrucción.
“Me atrapó mucho la idea de alguien que despierta y se da cuenta de que perdió años de su vida”, comparte. “Eso abre muchas preguntas sobre quién eres realmente”. Desde ese primer acercamiento, la conexión fue inmediata. No desde la certeza, sino desde la vulnerabilidad: un personaje obligado a reconstruirse casi desde cero.
A lo largo de la serie, esa sensación se mantiene. Su personaje intenta recuperar su lugar en un entorno que ya avanzó sin él, donde todos parecen conocer versiones de sí mismo que él ya no recuerda. “Está constantemente tratando de ponerse al día con su propia vida. Eso lo pone en un lugar muy frágil”, explica.

Más allá de una serie médica
Aunque DOC se sitúa dentro del universo hospitalario, su enfoque se aleja de los códigos tradicionales del género. Aquí, la urgencia no está solo en los casos clínicos, sino en lo emocional. “Más que los casos, lo interesante es cómo los personajes cambian y se enfrentan a sus propias decisiones”, dice Medina.
El proyecto también representa un momento particular en su trayectoria. No solo por la complejidad del personaje, sino por lo personal que resulta. “Es una historia que habla de segundas oportunidades”, comparte. “Además, viniendo de una familia de doctores y después de haber vivido un problema de salud, es un homenaje a todos los médicos que luchan por la vida de los demás”.

En ese cruce entre ficción y experiencia, el reto actoral se intensifica. Especialmente en las escenas donde el personaje se enfrenta a decisiones pasadas que ya no recuerda. “Hay mucha emoción, confusión y vulnerabilidad”, describe.
Si tuviera que resumir DOC en una sola palabra, no duda: reencuentro. Porque, al final, la serie no trata solo de recuperar la memoria, sino de algo más complejo: volver a encontrarte contigo mismo y entender qué hacer con esa segunda oportunidad.