La White Party reúne a figuras del Abierto Mexicano de Tenis 2026 en Acapulco

El evento previo a la primera ronda se realizó en el Hotel Princess Mundo Imperial con código blanco, música electrónica y presencia de jugadores, directivos e invitados.

La White Party volvió a marcar el arranque social del Abierto Mexicano de Tenis Telcel 2026 en Acapulco, con una reunión previa a la primera ronda que juntó a jugadores, directivos e invitados en el entorno del Hotel Princess Mundo Imperial. El evento mantuvo su formato habitual; código de vestimenta en blanco, música y una asistencia cercana a 500 personas.

Los jugadores fueron llegando uno a uno. Nuno Borges y Cameron Norrie estuvieron entre los primeros en aparecer; después fueron llegando más tenistas de la ATP y varios mexicanos ligados al cuadro del torneo, incluidos Santiago González, Miguel Ángel Reyes-Varela y el joven Rodrigo Pacheco. Entre los asistentes también se vieron directivos de Grupo Mextenis como Renata Burillo, José Antonio Fernández y Álvaro Falla, además de comentaristas y creadores de contenido, en una mezcla que es típica del ecosistema del torneo.

En lo deportivo, la noche ocurre con el cuadro ya definido y con nombres de peso en la conversación del torneo. En 2026 el AMT mantiene su lugar en el calendario sin cambios, y la narrativa se centra en figuras como Alexander Zverev, además del interés local alrededor de Pacheco. La White Party, en ese sentido, opera como un primer termómetro público.

Algunos jugadores fueron claros sobre el objetivo real, descansar y prepararse. Alejandro Davidovich Fokina mencionó que no venía “de fiesta”, sino a cenar y a alistarse para el día siguiente. Zverev, por su parte, dijo que quiere ganar el torneo y que necesita mantener el nivel para volver a levantar el trofeo.

La White Party también se lee dentro del contexto de Acapulco en recuperación tras el Huracán Otis. Para el torneo y sus organizadores, mantener estos eventos y atraer visitantes forma parte del mensaje de continuidad. La ciudad sigue siendo sede, sigue recibiendo, sigue operando. No resuelve los daños, pero sí sostiene actividad y visibilidad.

En términos prácticos, la noche cumple con su función: reúne a las figuras del torneo durante unas horas, genera imagen, produce notas, y permite que los jugadores tengan un espacio controlado antes de entrar al ritmo de competencia. Después de eso, el AMT vuelve a cruces, horarios, condiciones de pista y resultados.