
Despedir el año en Ciudad de México implica elegir bien el ritual. Entre música, comunidad y espacios que entienden la noche como experiencia, estas cuatro fiestas concentran el pulso más interesante para recibir el 2026.
En la azotea de Reforma 333, Mimi Disco propone una despedida íntima y profundamente sonora. La New Year’s Eve Party reúne a Jilli P, Lo Fox, Richard Kelvin y Almond en un entorno donde la arquitectura se pliega al sonido. Además, el sistema Ojas, diseñado por Devon Turnbull, convierte cada frecuencia en materia física. Aquí no se viene a consumir música, sino a habitarla. Así, Mimi cierra el año fiel a su esencia: comunidad, escucha y presencia.


Por otro lado, Odisea celebra su sexta edición consolidada como uno de los rituales colectivos más potentes de fin de año. Odisea no es solo una fiesta, es una narrativa compartida sobre el viaje, la incertidumbre y el deseo de futuro. Esta edición sucede en el emblemático General Prim 32, una edificación de 1906 que ha albergado algunas de las noches más memorables de la ciudad. Ahí, bandas en vivo, DJs y una energía que se contagia marcan el pulso de la noche. El lineup reúne a Disgonuts (NY), Rafatel b2b Papa Jazz, Emme, Disasociadas, POP UP PARAÍSOS, Alan Rosales, Esa Mi Pau y Norteños del Sur.
Para quienes buscan sofisticación sin rigidez, Soho House Ciudad de México presenta The Midnight Show. Dos escenarios, una curaduría musical impecable y una atmósfera pensada para bailar con elegancia. Desde Chitara hasta Natasha Diggs, la noche fluye entre piscina, casa y pista, marcando el cambio de año con estilo y precisión.


Ambas imágenes: Soho House Mexico City.
Finalmente, Bon Bon Cibeles reafirma su lugar como ícono LGBTQ+ de la ciudad. Con Torgy, América Fendi y Luian, bajo la curaduría de Andrómeda Dugay, la fiesta se convierte en celebración radical del cuerpo, la libertad y el goce compartido. Una noche donde el Año Nuevo se recibe sin concesiones. Cuatro fiestas, cuatro formas de cerrar el ciclo. Tú eliges cómo entrar al siguiente año.