
Blusa: Moncler
Suéter: Raey disponible en Matches
Calcetas: Adidas
Sandalias: Grenson
El simple hecho de tomar un café cambia por completo al considerar la cantidad de vasos desechables que terminan en la basura todos los días. 500 mil millones de vasos plásticos se usan cada año, muchos de los cuales terminan en los océanos. “Imagínate, podrías envolver el Ecuador 10 veces con el plástico de burbujas que producimos anualmente”, dice Megan Williams. Para la modelo y empresaria, este fue el detonante para cofundar HUNU, una marca que busca reducir el uso de plásticos de un solo uso con un diseño simple pero impactante: una taza reutilizable, elegante y funcional. Su historia es un recordatorio de que la sostenibilidad comienza con pequeños cambios.
Megan creció en Guernsey, una pequeña isla donde la naturaleza dictaba el ritmo de la vida. Su padre, quiropráctico con una visión alternativa de la salud, le enseñó desde niña a evitar las tapas plásticas de los vasos de café. “El calor libera toxinas que pueden afectar tu salud”, le decía. Ese detalle, tan pequeño y cotidiano, se convirtió en una semilla que germinaría años después.

Blusa: Moncler
Suéter: Raey disponible en Matches
Calcetas: Adidas
Sandalias: Grenson
Un cambio de aires
Con una carrera consolidada en el mundo de la moda, Megan ha sido rostro de marcas icónicas como Ralph Lauren, Armani y Victoria’s Secret. Pero entre vuelos, sesiones de fotos y cambios de vestuario, surgió una inquietud: la falta de opciones reales para reducir los plásticos de un solo uso.
“Quise crear algo que realmente encajara en mi vida: una taza que pudiera llevar en mi bolsillo sin que fuera estorbosa ni fea”, menciona Williams. Así nació HUNU, un juego de palabras de la traducción de Who knew? (¿Quién lo sabría?), que captura el asombro de descubrir que un pequeño cambio puede hacer la diferencia.
El diseño de HUNU se basa en silicona de grado alimenticio, un material libre de BPA, liviano y resistente. “A diferencia del plástico, la silicona no libera toxinas y dura años sin deteriorarse”, explica Megan. “No se trata de ser perfecto, sino de hacer lo mejor que puedas”. En su vida diaria, evita las bolsas plásticas y prefiere no comprar si olvidó las suyas. “Si todos hiciéramos un esfuerzo consciente, el impacto sería enorme.”


Aretes: Tiffany & Co.
Blusa: Moncler
Suéter: Raey disponible en Matches
Calcetas: Adidas
Sandalias: Grenson
Ahora, con viajes entre Londres y Nueva York, quiere seguir impulsando HUNU y su mensaje de sostenibilidad. Cuando le pregunto por su futuro, su rostro se ilumina. “Soñaba con trabajar con Ralph Lauren y con estar en una portada de Vogue. Ahora, quiero hacerlo como emprendedora, combinando la moda con el cambio ambiental.”
Para Megan, la belleza y la sostenibilidad no son conceptos opuestos; son caminos paralelos que, con esfuerzo, pueden unirse. Su historia nos recuerda que la transformación está en las decisiones que tomamos, en cómo cuidamos el mundo que nos rodea. Porque sí, una taza puede cambiarlo todo.
Talento: Megan Williams. Fotografía: Alex Bramall. Editora en jefe y stylist: Sarah Gore Reeves para Altered Artist Management. Maquillaje: Emily Mergaert. Pelo: Benjamin David. Diseño de set: Petros Kourtellaris. Asistente de iluminación: Michael Furlonger. Técnico digital: John Munro. Producción: Stephanie Rutherford. Photography assistant: Vania Monteiro.