Nestlé a los 95: redescubrir la mesa como el corazón de la vida familiar

Las pantallas brillan más que las conversaciones y el punto de partida se ha alejado del sentido principal del vivir. En este esquema, Nestlé hace un llamado a volver a la mesa como el verdadero centro de la conexión.

Fotografía cortesía.

En México, la mesa ha sido desde siempre mucho más que un lugar para comer. Es donde se despliegan las historias, donde las emociones encuentran eco, donde la familia se recuerda y se renueva. Sin embargo, en los últimos años este ritual ha sido desplazado en silencio. Para cualquier familia, sería mentir si al dispositivo no se le reconoce por su presencia constante. Y las comidas, un lugar de presencia, se ha transformando en un acto de distracción.

Como parte de su 95 aniversario en México, Nestlé ha lanzado “Que la mesa vuelva a unirnos”, una campaña que busca revivir la mesa como lugar de unidad. La iniciativa recupera algunos de los anuncios más icónicos de la compañía a lo largo de casi un siglo. Una reimaginación de la realidad actual: escenas familiares atravesadas por pantallas y dispositivos. Un contraste simple que funciona como espejo: lo que ha cambiado no es la comida, sino la manera en que la compartimos.

Más allá de la nostalgia, el mensaje señala una verdad que las familias reconocen: las comidas eran antes momentos de mayor intimidad. Espacios fértiles para que las historias surgieran de manera natural. Todo lo conocido sobre lo ajeno, se aprendía al comer. La mesa aún guarda ese poder. Sigue siendo uno de los pocos espacios donde los lazos pueden renovarse cada día, no con grandes gestos, sino con el simple acto de sentarse juntos.

“Las conversaciones y las risas en la mesa son cada vez más valiosas”, afirma Fausto Costa, Presidente Ejecutivo de Nestlé México. “Al lanzar esta iniciativa durante nuestro 95 aniversario, celebramos no solo nuestra historia, sino también el vínculo que siempre nos ha unido: la mesa.”

La campaña es también una invitación a imaginar nuevos rituales. Lo primero, dejar el teléfono a un lado, estirar el tiempo a la fuerza, escuchar con más atención. Para Ingrid Stowhas, Vicepresidenta de Comunicación Corporativa de Nestlé México, se trata de inspirar a las familias “a transformar la forma en que compartimos nuestros momentos más valiosos. La mesa es el corazón del hogar, donde florecen las risas, las historias y el amor.”

Porque más que alimento, la mesa es donde la familia se convierte en un sujeto singular, donde la vida cotidiana se transforma en memoria y donde el afecto reemplaza el lugar que antes se dominaba el silencio.

Y así, mientras Nestlé celebra 95 años en México, la conmemoración regresa a ser el acto más simple de todos: reunirse, sentarse y redescubrirse unos a otros alrededor de la mesa.