Cine mexicano en Cannes: Seis meses en el edificio rosa con azul

El cineasta Bruno Santamaría Razo debuta en la ficción con una historia que entrelaza la nostalgia, la música y el impacto del VIH en la infancia durante los años 90.

Fotograma del largometraje “Seis meses en el edificio rosa con azul”, 2026.

La cinematografía nacional vuelve a reclamar su espacio en el escenario internacional. La Semana de la Crítica de Cannes, una de las secciones paralelas más relevantes del Festival de Cannes, reveló su selección para 2026. Once óperas primas y segundas películas que se proyectarán del 13 al 21 de mayo. Esta vez, el foco se posa sobre Bruno Santamaría Razo, seleccionado para la 65a Semana de la Crítica de Cannes.

El cineasta, cuyo trabajo previo va desde documentalista y director de fotografía, ya ha recolectado galardones en certámenes de prestigio. Entre ellos, el premio Hugo de Oro en el Chicago International Film Festival y el BAFICI por su obra Cosas que no hacemos (2020). Con su primer largometraje de ficción, Seis meses en el edificio rosa con azul (2026), el mexicano explora los rincones más profundos de los secretos familiares.

La trama nos presenta a Bruno, un niño de 11 años ante el umbral de su propia identidad. Mientras descubre los primeros destellos de afecto por su mejor amigo, la realidad se fractura ante el anuncio del diagnóstico de VIH de su padre. Este relato sobre la incomprensión infantil frente a la tragedia y el uso de la alegría como arma de combate, danza entre los ritmos de días pasados. Mecanismos todos para sobrellevar el dolor.

Fotograma del largometraje “Seis meses en el edificio rosa con azul”, 2026.

Fiel a su estilo, Santamaría Razo reimagina sus propios recuerdos tres décadas después. Todo a través de una pieza visual que captura la esencia de una época en la Ciudad de México. En ella, construye una atmósfera donde el color del edificio rosa con azul funciona como un refugio frente a la incertidumbre del mundo exterior. Así pues, no es solo una película sobre la enfermedad, sino también sobre los espacios que habitamos y cómo los recordamos.

Con una curaduría que privilegia el riesgo formal y la exploración temática, la Semana de la Crítica funciona como un termómetro de lo que está por venir en el cine contemporáneo. El estreno de esta cinta en la Semana de la Crítica en Cannes consolida al cineasta como una voz relevante dentro del cine nacional e internacional. Una muestra de que el cine mexicano continúa desarrollándose entra las intersecciones que muchas veces pasan desapercibidas.