Una crónica del cuarto día de Wimbledon

En una jornada menos caótica que las anteriores, pero igual de reveladora, Wimbledon dejó claro que el verdadero drama no siempre está en las sorpresas, sino en la forma en que los grandes resisten.

En una jornada menos caótica que las anteriores, pero igual de reveladora, Wimbledon dejó claro que el verdadero drama no siempre está en las sorpresas, sino en la forma en que los grandes resisten.