Contaminación digital: El costo invisible de estar siempre conectados

Es fácil pensar que los residuos son tangibles, que ocupan espacio, que se apilan en las esquinas de las ciudades o flotan en los océanos como islas de plástico. Pero la basura digital es invisible, sin peso, sin forma. No se amontona en los vertederos ni se arrastra por las calles los días de lluvia. Existe en algún otro lugar, en un servidor en Singapur, en un centro de datos en Iowa, en un archivo olvidado en la nube, consumiendo energía como si importara poco.