La gente de la costa: una crónica de Cartagena

La gente de la costa sonríe. Se saludan en las calles. Bromean entre ellos. Parecen ser parte de un club secreto al que los que visitamos Cartagena solo podemos aspirar a pertenecer. Quizás es por eso que uno escucha tantas historias de personas que llegaron como eso, como visitantes, y nunca más se fueron.