
Durante poco más de un mes, Campo Marte fue más que el espacio emblemático que conocemos de la Ciudad de México. Se convirtió así en el punto de encuentro por exelencia para ver el mundial y convivir con la cultura al mismo tiempo. Miles de personas encontraron en el Mundial de 2026 una excusa para convivir, descubrir y cerrar el día con música en vivo. Del 11 de junio al 19 de julio, Campo Marte 26 construyó una experiencia que fue mucho más allá de las transmisiones de los partidos.
Watch parties frente a una megapantalla; restaurantes, cantinas y bares; mercados temporales, instalaciones artísticas, experiencias inmersivas y una programación musical donde cada noche la experiencia era distinta. El día giraba alrededor del futbol y al caer la noche el Music Pavilion transformaba el recinto en un foro para artistas contemporáneos que llegaron de todas partes del mundo.





La última página de esa historia se escribió la noche del 19 de julio. El día de la final de la copa. El dúo australiano, The Avalanches, puso el broche final a estas semanas de celebración. La presentación, vibrante como ninguna, fue el cierre de este proyecto que consiguió conectar dos mundos en el que pocas veces conviven con tanta naturalidad. La pasión por el deporte y la cultura musical contemporánea.
Sobre el escenario, The Avalanches ofreció un espectáculo construido a partir de su característico universo sonoro. Samples, electrónica y una propuesta visual que viajó entre lo abstracto, lo bizarro y lo inmenso terminaron por convertir la clausura en una auténtica celebración. Así fue el último capítulo de este espacio que durante más de un mes creó incontables memorias que acompañaran para siempre sus asistentes.




Entre la música y los gritos de gol, el público respondió desde el primer momento. Quedó así muy claro que Campo Marte 26 nunca buscó ser únicamente una sede para ver fútbol. Apostó por crear un lugar donde la convivencia fuera protagonista. Porque la otra mitad de la Copa del Mundo la hace la gente.
Con la final del Mundial ya disputada y The Avalanches cerrando el escenario principal, Campo Marte 26 concluye una de las experiencias más ambiciosas del verano en la Ciudad de México. Un espacio que demostró que un gran evento deportivo puede convertirse también en un festival cultural, dejando imágenes, conciertos y momentos que permanecerán mucho después del último silbatazo.
